El buque emitió una alerta por ataque de piratas durante la noche del sábado, estando a unas 40 millas al Este de Massawa, en Eritrea, Mar Rojo, según informó la oficina de inteligencia de la Navy de Estados Unidos, añadiendo que la zona sería considerada de alto riesgo en las próximas 48 horas.
Según Reuters, hoy domingo el buque cambió rápidamente de rumbo hacia la costa de Eritrea.
La falta de diligencia de las autoridades eritreas en informar de su intervención generó el error inicial de los organismos internacionales sobre la causa del incidente.
Posteriormente, la EU NAVFOR (la fuerza naval de la Unión europea en la zona de Somalia) aclaraba el malentendido atribuyendo el incidente a las fuerzas armadas eritreas. Su portavoz, la teniente Jacqueline Sherriff, afirmaba que “Esta es una operación de las fuerzas armadas de Eritrea”; y también que “La tripulación había informado sobre lo que ellos pensaron que estaban siendo atacados”.
Por otra parte, el International Martime Bureau (IMB), en su informa anual de 2013, establece al Mar Rojo y al Golfo de Adén como zona de alto riesgo de piratería, pese a la disminución de ataques en la región. El informe atribuye la piratería en el Mar Rojo a piratas somalíes, quienes secuestran buques para pedir rescate.
El pasado Viernes el IMB confirmaba el primer ataque pirata del año en la región del Cuerno de África. El informe del IMB recogía que un esquife botado desde un barco-base se aproximó a un buque tanque contra el que abrió fuego, a unas 115 millas náuticas al sur de Salalah, en el Emirato de Omán, pero que el ataque fue rechazado por el grupo de guardias armados a bordo del buque.

