De esta manera, aclaró las circunstancias en las que se enmarcaba su intervención en relación a su nombramiento y la actual coyuntura política, centradas en su formación como ingeniero naval y su trayectoria en la Administración, especialmente en la propia entidad, antes de recibir el encargo para dirigirla por parte del Ministro de Fomento.
La continuidad institucional a la que hizo referencia le lleva a hablar de unas líneas generales de actuación que no son nuevas, “ni de hace tres o cuatro años, sino de hace mucho tiempo”. Éstas tienen una continuidad en el tiempo, centrándose en dar seguridad, “con más o menos acierto” al sector marítimo, y él no piensa desmarcarse de las mismas.
Estas líneas estratégicas tienen que ver con el bienestar del sector, destacando los principios generales de la política marítima de la Unión Europea; las tendencias medioambientales, especialmente la reducción de los gases de efecto invernadero, donde afirmó que “debemos hacer nuestra parte”, tanto como país como sector; y la falta de repercusión mediática del sector marino, en contraposición a lo que pasa con otros sectores menos importantes objetivamente para nuestro país.
Respecto a la “falta de visibilidad” sectorial, Núñez Quintanilla lo apuntaba como un debe de la Marina Mercante, cuya actividad institucional “no tiene la difusión que debería”, y se comprometió a trabajar para revertir esta situación.
El desayuno empezó con la presentación por parte del presidente del CME, Alejandro Aznar, que destacó en su intervención la importancia de la actividad de la Dirección General de Marina Mercante, así como los retos que tiene que afrontar, especialmente en lo que concierne a la movilidad sostenible del transporte marítimo; la seguridad, sobre todo, frente a la piratería; la mejora del régimen de inspecciones; la formación y las titulaciones; y la actualización del Registro Especial de Buques y Empresas Navieras de Canarias (REBECA); entre otros.
Asimismo, aprovechó para exponerle al invitado algunas preocupaciones y acciones del clúster, como la propuesta realizada al Comisario de Asuntos Marítimos de la Unión Europa, Karmenu Vella, para promover el crecimiento del sector marítimo en la UE, en la que fundamentalmente se solicita la puesta en marcha de un ambicioso estudio sectorial que sería posteriormente analizado por un grupo de expertos que habría que constituir.
El Director General de Marina Mercante no sólo mostró su apoyo a las reivindicaciones planteadas por Aznar, sino que aplaudió iniciativas como la realizada al Comisionario europeo y afirmó estar siempre dispuesto a recibir y escuchar a todos los que así lo deseen. “Desde aquí, y ya como inicio, les ofrezco mi despacho para tratar las cuestiones que consideren”. Núñez Quintanilla mostró así su disposición a colaborar con todos los agentes del sector marítimo y continuar con la labor desarrollada por la institución que representa.
En este sentido, aclaró que su intervención tendría dos partes, una primera sobre la actividad normativa que le es propia. El peso normativo de esta dirección es elevado e intenta dar respuesta a las necesidades del sector que se traduce en estas normas. Y una segunda parte, que trataría temas más actuales y que preocupan a todos sin tener esa incidencia normativa tan clara.
Respecto al Real Decreto para las titulaciones náuticas, Núñez Quintanilla, no quiso jugar a adivinanzas, pero cree que se aprobará en unos meses y viene a dar soporte legal a una reclamación del sector náutico: “Va a hacer legal lo que ya es habitual en muchos puertos”. El director general de la Marina Mercante también aseguró que los proyectos de Real Decreto sobre las obligaciones de la consignación de buques y la verificación de la masa bruta de los contenedores están bastante avanzados.

