Con dicha adenda, que recoge las modificaciones aprobadas por la comisión intergubernamental en 2013 y 2014, se finalizan los trámites necesarios para lograr que esta autopista del mar se convierta, por fin, en una oferta de transporte viable y competitiva dirigida al transporte no acompañado (permitirá canalizar flujos de tráfico de vehículos y de semirremolques preferentemente sin pasajeros a bordo).
El objetivo es que logre alcanzar condiciones suficientes para ser viable en régimen de mercado. Una vez maduro el servicio marítimo se estima una reducción media del coste del transporte del 24%.
Así, con la puesta en operación de un segundo buque en enero de este año, el tráfico entre Vigo y Nantes-Saint Nazaire ha crecido casi un 30% durante los nueve primeros meses, en comparación con el mismo período de 2014.
En total, se han movido cerca de 300.000 toneladas de mercancía diversa, hasta el mes de septiembre, frente a las alrededor de 230.000 del pasado ejercicio. Así, el número de semirremolques movidos durante este periodo entre Vigo y Nantes-Saint Nazaire subió un 25,6%, al registrarse unas 9.600 unidades a lo largo de los nueve primeros meses del año, frente a las 7.650 unidades del mismo periodo de 2014. Además los automóviles se mantienen también al alza, ascendiendo el total de coches movidos a unos 46.100 frente a los 45.000 de 2014, lo que supuso un incremento del 2,4%.
Con esta autopista del mar se estima mover un tráfico anual, entre coches y semirremolques, superior a las 25.000 unidades equivalentes de transporte, de las que unas 15.000 unidades se consideran captadas de la carretera. Se contribuye así a la movilidad sostenible al contribuir a reducir los costes externos del transporte, sobre todo en términos de ahorro de CO2.
El impulso de las autopistas del mar no solo forma parte de los principios básicos con los que se dicta la política europea de transporte desde hace más de una década, sino que constituye una línea de trabajo recogida tanto en el Pitvi como en la estrategia logística lanzada en el 2013, donde se identifica una medida concreta relativa a la puesta en servicio de nuevas autopistas del mar, con una referencia explícita a esta autopista entre Vigo y Nantes.

