La asociación pesquera española y europea, Arvi, ha presentado los resultados de un proyecto dirigido a producir y comercializar de manera sostenible del Parastichopus tremulus, o el denominado “pepino de mar”. Se trata de una especie hasta ahora descartada por la flota española, pero muy demandada en los mercados asiáticos.
La flota, representada por Arvi, en colaboración con el Centro Oceanográfico de Vigo del Instituto Español de Oceanografía ha estudiado la biología y ecología de la especie principalmente pescada por la flota, lo que ha ayudado a establecer ciertas recomendaciones para su explotación.
El proyecto se ha desarrollado en diferentes actividades a bordo y en tierra. En concreto, en el buque Skellig light II de Gran Sol, perteneciente a Eirepesca, se ha trabajado de cara a estandarizar el procesado a bordo en dos formatos: entero congelado o eviscerado congelado. En esa línea, se han diseñado diferentes equipos auxiliares para el parque de pesca que permitirán una mejora en el procesado y la calidad del producto final. De esta forma, se obtiene un producto más homogéneo de toda la flota para su exportación a Asia.
En tierra, se ha proyectado una planta de secado adaptada al “pepino de mar” capturado por los buques pesqueros. Se ha conseguido estandarizar el proceso (tiempos de cocción, secado y salmuera), llegando a unos calidades básicas para la entrada del producto en el mercado asiático. Las pruebas se han efectuado en una planta piloto en la que también se ha realizado el secado de productos alternativos como la zapata, la oreja de mar o la pota, obteniendo resultados satisfactorios para todos ellos.
En apoyo a la comercialización, se ha desarrollado una plataforma online que permite la comunicación directa entre barco y planta en tierra para una mejor planificación de la producción y la optimización de la gestión y rentabilidad de la planta en tierra.
El Grupo Josmar y la empresa armadora Eirepesca han aunado esfuerzos con Arvi en la realización de este proyecto, denominado Holoplus, que viene desarrollándose desde 2016 y culminó el pasado diciembre. Además, tanto en tierra como en el mar, la Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas de Pescados (Anfaco) ha estado presente como organismo de investigación de apoyo en los estudios previos y en las pruebas finales.

