Además, las cifras dadas a conocer por el puerto gallego del año 2012 muestran un endeudamiento cero y un total de 1.117.000 euros de beneficios. Así lo confirmó el máximo responsable de la institución, Ignacio López-Chaves, tras la reunión del Consejo de Administración ordinario, en el que informó de la cuenta de resultados del enclave.
El presidente valoró unos datos “muy positivos, ya que el puerto de Vigo continúa creciendo a pesar de la actual situación económica que atraviesa el país y a pesar de la bajada de tasas» que entró en vigor en 2010 como consecuencia de la nueva Ley de Puertos y que, en el caso de Vigo, “supuso un beneficio de cerca de 3,5 millones de euros para los Usuarios”.
En este sentido, López-Chaves afirmó que, de no haber rebajado las tasas, el puerto habría obtenido unos beneficios en torno a 4 o 5 millones de euros, pero “apostamos por favorecer los tráficos, sobre todo en el caso de la pesca y el tráfico ro-ro, dos de los tráficos más importantes en el puerto de Vigo”.
En cuanto al tráfico de mercancías, el presidente del puerto explicó que, a pesar del descenso del 5,81% registrado a lo largo de 2012, “se reducen las diferencias respecto a meses anteriores”. Asimismo, informó de la subida de las frutas (+25%) y el granito elaborado (+32%), dos tráficos de “alto valor añadido”, además de la maquinaria (+33,5%), la madera (+3,86%) y la pesca congelada (+3,58%), superando así el récord histórico alcanzado en 2011.
Implantación de la ventanilla única
En cuanto a la posibilidad de que Vigo se convierta en puerto piloto en la implantación de una ventanilla única administrativa que sirva para agilizar el despacho de mercancías, López-Chaves declaró que se trata de un “salto fundamental para la terminal ya que favorecería a todo el sistema portuario español».
En este sentido, calificó la medida de “trascendental, porque -según recordó- hemos trabajado intensamente con los operadores económicos y las diversas administraciones implicadas con el objetivo de agilizar el despacho de mercancías» a través del puerto de Vigo.
En los años 2005 y 2006 los contenedores “sufrían retrasos de hasta 20 días y ahora, en algunos casos tardan menos de 24 horas en abandonar el puerto”. Según el presidente “queremos ser puerto piloto y así se lo hemos trasladado a Puertos del Estado. Hemos obtenido todo su apoyo y mantenemos un nivel de comunicación al más alto nivel”, subrayó.

