Los propietarios del hotel (las empresas OHL, Comsa-Emte, FCC y BCN Godia) habían llegado hace pocos días a un acuerdo para la trasmisión de sus participaciones por un importe que diversas fuentes cifran en cerca de 200 millones de euros a expensas de la aprobación por parte del puerto, propietario de los terrenos donde se ubica.
El conocido como hotel vela, obra del arquitecto Ricardo Bofill, fue inaugurado en el año 2009 no exento de polémica, al elevarse 27 plantas por encima del nivel del mar en una ubicación que, de no haber pertenecido al área portuaria, no se hubiera permitido por la Ley de Costas.
La Autoridad Portuaria ha invertido desde el año 2006 más de 60 millones de euros en la urbanización de toda la zona donde se sitúa el hotel. Una de las próximas actuaciones será la concesión del puerto deportivo Marina Bocana Nord para el que -como ha explicado NAUCHERglobal en diferentes artículos- sólo existe la oferta de la compañía Formentera Mar. Se prevé que el consejo del mes de julio dé el beneplácito a la operación o bien que la rechace.
Por otro lado, el consejo también tomó la decisión de adjudicar a la compañía Comsa las obras de ampliación de la terminal ferroviaria del muelle Sur (donde está situada terminal TCB) con un presupuesto de 4,2 millones de euros y un plazo de ejecución de 9,5 meses.
El objetivo de esta actuación es convertir las vías 1, 2, 3, 4 y 5 en mixtas y construir nuevas vías de enlace a las cabeceras Norte y Sur. Con la conversión de todas las vías de la terminal ferroviaria del muelle Sur al ancho mixto se garantizará la fluidez y eficacia de los tráficos de mercancías tanto en ancho ibérico como en internacional.
Finalmente, la Autoridad Portuaria aprobó el proyecto de ampliación de la terminal Palacruceros (Grupo Carnival). La obra incluye la construcción de un edificio de una sola planta de 1.300 metros cuadrados en la parte Sur de la terminal actual, con un módulo de elevación para conectar con la pasarela de embarque.

