“En Cataluña la universidad pública sufre entre los años 2010 y 2015, una reducción de los efectivos docentes e investigadores de un 23%, el tipo de vinculación pasa de un 52% de profesorado funcionario al 37% a lo largo del período 2004/05 al 2014/15, también aumenta la temporalidad de los contratos desde un 54% de profesorado estable en el curso 2004/05 al 49% en el curso 2014/15. En cuanto a retribuciones, éstas han ido a la baja desde hace 25 años, encontrándose hoy en día a niveles de los años 80 del siglo pasado. En el 2015 el promedio de retribuciones de los catedráticos fue del 77,5% de los ingresos establecidos en 1991 (83% de media en España) y en el caso de los profesores titulares del 73% (81% de media en España). En el caso de la edad, el PDI con menos de 40 años se cifra en el año 2015 en el 22% (30% en el curso 2004/05) y en el caso de los mayores de 50 años aumenta del 36% al 46% en el mismo período”. (Fuente: El profesorado universitario en Cataluña. Evolución reciente de las plantillas de PDI en las universidades públicas catalanas. OU Observatori sistema universitari. 05/2016).
Todo ello orlado y mejorado por un incremento del 67,6% en las tasas pagadas por nuestros estudiantes y una reducción general del 34,7% de la financiación pública en las universidades.
Concretamente en los estudios de náutica, máquinas e ingeniería naval en el departamento correspondiente en Barcelona, la relación entre profesores a tiempo parcial sobre el total es del 57,14% , aunque en términos de carga docente supere sólo el 40% según datos de personal de la UPC. De entre los profesores a tiempo completo, el 80% ya tenemos medio siglo de vida sobre las espaldas o más y de éstos más del 60% están de hecho o bien muy próximos a la siguiente década.
Por tanto, la posibilidad de reponer las próximas jubilaciones de PDI mediante la convocatoria de plazas de profesorado por medio del programa Serra y Húnter, debería de proporcionarnos una brizna de esperanza para la garantía de mantenimiento de la plantilla mínima y confianza en la supervivencia de los estudios. Digo supervivencia más allá de la cotidiana sordidez en que se hallan sumidos los Directores de departamento de seguir contratando a “falsos” profesores asociados, para al menos cubrir la docencia y poca cosa más. Buscando y convenciendo a reputados expertos para que se inicien en la docencia por un más que precario salario; completando así un claustro de profesores numeroso, pero a tiempo parcial y que por tanto no podrá colaborar en actividades de investigación, gestión y coordinación; pero no por ello dejará de estar abrumado por diferentes tareas burocráticas.
Ahora bien qué sinergias, ¿qué puntos de encuentro podemos hallar entre el concepto de las plazas SH y los requerimientos de personal docente en las escuelas de náutica? Es evidente que el rango universitario de nuestros estudios requiere y exige una actividad investigadora, pero ¿realmente son los parámetros establecidos en la convocatoria SH adecuados a las necesidades de las escuelas y departamentos de náutica? ¿Están las plantillas de los departamentos razonablemente dotadas para iniciar la búsqueda de grandes talentos investigadores sin tener las necesidades docentes cubiertas con personal estable y debidamente acreditado según el convenio STCW? ¿Llegaremos a tiempo a revertir las bajas por jubilación con profesores del área jóvenes, que reduzcan la brecha de género, con la debida talla docente, que impulsen líneas de investigación y que reporten tesis doctorales, publicaciones y financiación a los departamentos?
Siento terminar esta nota de opinión con una breve cita de Stefan Zweig extraída de su correspondencia con Friderike su primera esposa que intuyo debe de representar el malestar como nivel freático de los servidores públicos: “Las cosas pasadas se perderán para siempre, y el futuro no nos deparará lo que aquellos tiempos nos ofrecieron. Prosigo mi trabajo, pero sólo con una cuarta parte de mis energías; es más bien la continuación de un viejo hábito que una labor realmente creadora. Hay que estar convencido para llegar a convencer, hay que tener entusiasmo para estimular a los demás, pero ¿cómo se puede lograr esto ahora?”. (Fuente: Correspondencia (1912-1942) Stefan Zweig & Friderike Zweig. Acantilado. 2018)

