Tras los datos aportados por las industrias de cruceros, el analista de la compañía Vessel Value, especializada en la valoración de barcos, Guy Cooper, ha realizado su valoración. En un momento en que los cruceros están bajo el microscopio debido a la pandemia de la COVID-19, Cooper estima en más de 1.000 millones de dólares el valor de estos barcos, lo que los convierte en uno de los activos marítimos más caros del mundo en la actualidad.
Vessel Value (VV) ha estado durante el último año cotejando y verificando sus bases de datos comerciales y de flotas y ahora ha puesto en marcha valoraciones de mercado automatizadas actualizadas diariamente, así como valores de demolición y de antigüedad fija que se remontan a 2010. Desde el punto de vista de la valoración, los buques de crucero son activos de gran complejidad y VV ha tomado en consideración una serie de características específicas de los cruceros para ser tenidas en cuenta en sus algoritmos. Estas incluyen la proporción entre pasajeros y espacio, el número total de cubiertas y alojamientos, y el número de piscinas, casinos y restaurantes entre otros.
Efectos del Covid-19
Las cosas han empeorado en el 2020 con la pandemia global del COVID-19. Algunos de estos activos de miles de millones de dólares se han convertido en pasivos financieros, con varios buques de alto precio que ahora están parados y no funcionan. Carnival Corp, el mayor propietario del mundo, acaba de tener que asegurar un préstamo de 3.000 millones de dólares para hacer frente a la crisis.
El mercado de compraventa se ha detenido, con las únicas transacciones reales concluidas sobre una base de venta y arrendamiento. Tal vez la más conocida de ellas sea el Genting Dream 150.000 GT, construido en 2016 en Alemania, que fue vendido en enero de 2020 antes de la crisis a una empresa china de arrendamiento financiero por 900 millones de dólares. Mientras que el valor total de toda la flota ha caído en 4.000 millones de euros desde principios de año.

