Con la emblemática foto de familia en la Plaza del Obradoiro, ha concluido la décima edición de El Camino a Vela, una travesía única que a lo largo de casi un mes ha unido mar, espiritualidad y cultura a través del itinerario costero que recorre el norte de España hasta llegar a Santiago. Los peregrinos por mar han completado la última etapa de esta experiencia, caminando desde Padrón hasta la capital gallega. Tras haber arriado velas ayer en Vilagarcía de Arousa, donde finalizó la navegación tras 18 etapas por mar intensas, emocionantes y profundamente simbólicas, los participantes han puesto el broche de oro a esta experiencia única.
Desde su salida el 6 de junio desde el puerto francés de La Rochelle, El Camino a Vela ha contado con la participación de 25 veleros y más de 200 peregrinos llegados de nueve países, consolidando su carácter internacional. Franceses, españoles, italianos, alemanes, belgas, británicos, irlandeses, argentinos y brasileños han compartido travesía, paisajes y vivencias en una ruta que no solo conecta costas, sino también personas.
La edición de 2025 ha recalado en más de una quincena de localidades a lo largo del litoral norte de España, dejando en cada una de ellas una estela de hospitalidad, cultura y alegría: Hondarribia, Getaria, Bermeo, Getxo (País Vasco); Santander (Cantabria); Ribadesella, Gijón, Avilés (Asturias); Ribadeo, Viveiro, Cedeira, Ferrol, A Coruña, Laxe, Muxía, Muros, Boiro y Vilagarcía de Arousa (Galicia).
Cada escala ha sido una fiesta local: encuentros institucionales, muestras gastronómicas, actividades culturales y una complicidad creciente entre navegantes y comunidades anfitrionas. La travesía de este año ha tenido un carácter especialmente emotivo al conmemorar una década desde que esta iniciativa pionera comenzara a trazar su camino azul. Un camino que ha unido a más de 2.000 peregrinos náuticos desde 2016, impulsando valores de respeto al medio ambiente, turismo responsable y solidaridad.
Uno de los momentos más conmovedores de esta edición fue el acto de hermanamiento celebrado en Gijón el 16 de junio, símbolo de la red de complicidad tejida entre los puertos que han acogido a los peregrinos durante estos 10 años. Además, El Camino a Vela ha reafirmado su compromiso con la sostenibilidad y la solidaridad, impulsando el cálculo de su huella de carbono en colaboración con la Universidad de León y apoyando la campaña solidaria ‘A vela contra la ELA’.

