– Segundo año más cálido desde 1900. Las temperaturas en los últimos cinco años han excedido todos los registros previos desde 1900.
– Subida de la temperatura 1,7 grados centígrados por encima de la media del largo plazo (1900-2018)
– La capa de hielo es más joven, ligera y cubre cada vez un área menor.
– En el sistema terrestre avanza el derretimiento del hielo en Groenlandia con la subsiguiente reducción de la cobertura de nieve en todo el territorio y el incremento de la vegetación.
– En el sistema marino aumenta la presencia de algas tóxicas para el ecosistema y la presencia de contaminación por microplásticos, lo que supone una clara amenaza para la fauna marina y las aves de la zona.
¿Quieren más?
El informe especifica que los efectos del calentamiento en el Ártico, continúan aumentando y que “el calentamiento continuo de la atmósfera y el océano en el Ártico, conducen a un cambio esperado e impredecible en el sistema medioambiental”.
Y mientras, se produce un aumento en la explotación de los yacimientos de GNL en la península de Yamal (Mar de Kara), se construyen los grandes buques rompehielos para transportar dicho gas, aumenta el tráfico marítimo a través del Ártico y hasta se aumentará el tráfico de buques turísticos de crucero. ¿Quién da más?
En la Constitución Española, se dice, en el artículo 45.2 que se establece que “los poderes públicos velarán por la utilización racional de todos los recursos naturales, con el fin de proteger y mejorar la calidad de vida y defender y restaurar el medio ambiente, apoyándose en la indispensable solidaridad colectiva”.
Las agencias mundiales de Medio Ambiente nos están diciendo que esta es la única generación en la historia de la humanidad que ha tomado conciencia acerca del daño que el homo sapiens ha realizado al medio y es también la última que puede actuar antes de que los daños sean irreversibles.

