La inversión supondrá aproximadamente unos 75 millones de euros con un coste aproximado de entre 4 y 7 millones de euros por buque. Parece que la implantación del sistema reducirá entre un 1 y un 2 pct la efectividad del aparato propulsor del buque, lo que aumenta los costes operativos de toda la flota, asunto este que, según portavoces de la compañía, obligará a renunciar a algunas rutas.
Esta decisión de DFDS , avala la opción de los scrubbers, versus la de implantación del gas natural licuado (GNL) como combustible. La dirección de DFDS estima que la implantación de sistemas de propulsión que usen GNL como combustible limpio es una decisión más adecuada para las nuevas construcciones.
Parece esta una decisión razonable, sobre todo desde el punto de vista de la capacitación de las tripulaciones de los buques y de los operadores de los sistemas de suministros en los puertos.
Sabemos que Rotterdam y Gotteborg están implantando sistemas de suministro de GNL, igual que Barcelona y otros puertos españoles. Nos preguntamos si no vamos un poco por delante con el GNL de lo que deberíamos. ¿Están formadas las tripulaciones? ¿Están las facultades y escuelas de Náutica adaptadas/adaptándose a los nuevos sistemas de combustible de la UE? ¿Y los operadores de las estaciones de suministro?
Los armadores daneses parecen efectivamente muy razonables desde el punto de vista de una gestión segura de los sitemas de propulsión.
¿Son conscientes las autoridades maritimas y de enseñanza profesional de la necesidad de formar urgentemente a la oficialidad, marinería y personal portuario de las nuevas técnicas de uso del GNL?

