La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad) ha instado a una «transición justa y equitativa» hacia un sector del transporte marítimo descarbonizado en su Informe sobre el transporte marítimo 2023, presentado antes del Día Marítimo Mundial (28 de septiembre). Una de las conclusiones del informe es que, a pesar de la situación de la geopolítica mundial, la industria del transporte marítimo resiste. Pese a la contracción del 0,4% en los volúmenes totales de comercio marítimo en 2022, los agentes del sector prevén un crecimiento del 2,4% en 2023. El comercio en contenedores (que disminuyó un 3,7% en 2022) se espera crezca un 1,2% en 2023 y más del 3% entre 2024 y 2028.
Estas previsiones parecen dibujar una nueva de crecimiento tímidos durante los próximos años. Si la comparación se realiza con el informe de 2017 de la misma Unctad, se constata que el comercio marítimo mundial creció un 4,1% ese año, mientras que el de contenedores, el alza fue del 6,7%. Un año después, en 2018, el comercio marítimo mundial aumentó un 2,7% y el de contenedores, lo hizo un 4,7%.
Los volúmenes de comercio de petróleo y gas mostraron un sólido crecimiento en 2022, mientras que los fletes de los petroleros experimentaron un fuerte resurgimiento impulsado por los acontecimientos geopolíticos. Los fletes de carga seca a granel experimentaron volatilidad debido a los cambios en la demanda, la congestión portuaria, las tensiones geopolíticas y las perturbaciones meteorológicas.

Impulsadas por las interrupciones derivadas de la guerra en Ucrania, las distancias de los cargamentos de petróleo alcanzaron un máximo histórico en 2022, y los envíos de grano en 2023 han viajado más lejos que en cualquier año registrado, ya que los países importadores de grano se han visto obligados a buscar exportadores alternativos como EEUU y Brasil, que requieren un transporte marítimo de larga distancia.
Acción mundial para descarbonizar el transporte marítimo y garantizar una transición justa
La Unctad destaca la necesidad acuciante de combustibles más limpios, soluciones digitales y una transición equitativa para combatir las continuas emisiones de carbono y la incertidumbre normativa en el sector del transporte marítimo. El sector del transporte marítimo representa más del 80% del volumen del comercio mundial y casi el 3% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, con un aumento de las emisiones del 20% en tan solo una década.
La secretaria general de la Unctad, Rebeca Grynspan, afirmó que «el transporte marítimo debe descarbonizarse lo antes posible, garantizando al mismo tiempo el crecimiento económico. Equilibrar la sostenibilidad medioambiental, el cumplimiento de la normativa y las demandas económicas es vital para un futuro próspero, equitativo y resistente para el transporte marítimo.

La Unctad, en vísperas de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP28), que se celebrará en noviembre de este año, aboga por un cambio hacia combustibles más limpios en el transporte marítimo, haciendo hincapié en la necesidad de una estrategia de transición eficaz desde el punto de vista medioambiental; justa desde el punto de vista de los procedimientos, desde el punto de vista social; inclusiva desde el punto de vista tecnológico y equitativa desde el punto de vista mundial.
La organización subraya la importancia de una colaboración sistémica, intervenciones reguladoras rápidas e inversiones sólidas en tecnologías y flotas ecológicas. Aunque la transición a combustibles más limpios se encuentra en una etapa incipiente, con casi el 99% de la flota mundial todavía dependiente de los combustibles convencionales, el informe cita avances prometedores, como el hecho que 21% de los buques bajo pedido diseñados para combustibles alternativos.
Marco normativo universal
Sin embargo, la transición conlleva costes considerables. La Unctad informa de que se necesitarán entre 8.000 y 28.000 millones de dólares anuales adicionales para descarbonizar los buques de aquí a 2050 e inversiones aún más cuantiosas, de entre 28.000 y 90.000 millones de dólares anuales, para desarrollar una infraestructura de combustibles 100% neutros en carbono de aquí a 2050.
La descarbonización total podría elevar los gastos anuales de combustible entre un 70% y un 100%, lo que podría afectar a los pequeños Estados insulares en desarrollo (PEID) y a los países menos adelantados (PMA), que dependen en gran medida del transporte marítimo. Para garantizar una transición equitativa, la Unctad aboga por un marco normativo universal aplicable a todos los buques, con independencia de su pabellón de registro, propiedad o zonas de operación, evitando así un proceso de descarbonización a dos velocidades y manteniendo la igualdad de condiciones.
Shamika N. Sirimanne, directora de tecnología y logística de la Unctad, afirmó que «los incentivos económicos, como los gravámenes o las contribuciones pagadas en relación con las emisiones del transporte marítimo, pueden incentivar la acción, fomentar la competitividad de los combustibles alternativos y reducir la diferencia de costes con los combustibles pesados convencionales. Estos fondos también podrían facilitar las inversiones en los puertos de los PEID y los PMA, centrándose en la adaptación al cambio climático, las reformas del comercio y el transporte, así como la conectividad digital.»
Preocupación por el envejecimiento de la flota
La Unctad expresa además su preocupación por el envejecimiento de la flota naviera mundial: a principios de 2023, los buques comerciales tenían una edad media de 22,2 años, dos años más que hace una década. Más de la mitad de la flota mundial tiene más de 15 años. Los armadores se enfrentan al reto de renovar la flota sin claridad en cuanto a combustibles alternativos, tecnología verde y regímenes reguladores que guíen a los armadores y a los puertos, mientras que las terminales portuarias se enfrentan a retos similares en decisiones vitales de inversión.
Además de los combustibles más limpios, la Unctad subraya el papel de la digitalización en la aceleración de los esfuerzos de descarbonización, citando los beneficios en la mejora de la eficiencia y la reducción de los retrasos. «Invertir en digitalización y tecnología mejorará la previsibilidad y la fiabilidad del transporte marítimo y aplicar tecnologías como la IA, el aprendizaje automático, blockchain y el internet de las cosas dará lugar a la optimización del rendimiento para el monitoreo, del enrutamiento, de la velocidad y al mantenimiento predictivo, todo lo cual puede ayudar a acelerar la descarbonización», dijo Sirimanne.
En conclusión, el llamamiento de la Unctad en favor de una transición justa y equitativa hacia un futuro con bajas o nulas emisiones de carbono en el transporte marítimo mundial constituye una llamada al compromiso de todo el sistema y a la acción reguladora para combatir los crecientes retos medioambientales a los que se enfrenta el sector marítimo. Para garantizar un futuro sostenible, resiliente y próspero para el transporte marítimo, son esenciales una acción audaz y oportuna y esfuerzos de colaboración.

