En ocasiones, los libros se parecen a los náufragos: se encuentran, no se buscan. Así, por vericuetos azarosos que sería tedioso contar, cayó en mis manos un día un libro de título muy llamativo, “Contra la religión y otros ensayos”, acompañado de un antetítulo sorprendente: “Escritos de juventud”. Firmaba la obra Fernando Ramírez Monk, un nombre desconocido, del que jamás había oído hablar.
La obra es un tesoro, textos escritos a corazón abierto que miran de cara temas tan arduos y de tanto riesgo como la religión, el marxismo y las teorías de Freud frente a (y a veces contra) una y otro. Textos de juventud, como el propio autor advierte, armados de preguntas que buscan el rescate de una respuesta razonable. Textos que se leen con ese placer interior de quien se ve o se recuerda cuestionando las mismas ideas, o muy parecidas, y que, contra lo que escribimos cuando la edad nos ha caído encima, nos ahorra el andamiaje de citas y autores, muchas veces mera exhibición de saber académico.
La segunda parte del libro, casi la mitad de sus páginas, cuentan la experiencia de tres viajes a diversos puertos de Cuba, a mediados de los años 70 del pasado siglo, narrados por un piloto embarcado en un mercante. El estilo apenas varía: una mirada limpia, sin prejuicios, que examina con curiosidad la sociedad que cumple ya quince años de régimen político que se proclama (autoproclama) paladín de la libertad, de la justicia, de la igualdad y todo eso. El joven marino, que viene de un país corroído por la mediocridad cultural y política de una dictadura militar surgida de una horrorosa guerra civil, un país llamado España, queda fascinado por las palabras fundamentales del castrismo y entusiasmado por lo que ve: escuelas con niños disciplinados y bien alimentados («ser culto es el único modo de ser libre», se lee en la página 124); sanidad al alcance de toda la población; pobreza, pero no miseria; y, sobre todo, ausencia de las desigualdades sangrantes que te golpean en los países e islas vecinas.
Me preguntaba al leerlo quién era Fernando Ramírez Monk. Y supe que es un viejo marino, estudiante de Náutica en Barcelona, que tras navegar unos cuantos años se licenció en Filosofía y Letras y se dedicó a la enseñanza. Y que su nombre real es Francisco, Paco para los amigos. Un marino, otro más, a quien la mar le aficionó a la lectura, la meditación y la modestia.
La obra está publicada en autoedición: https://librosmonk.blogspot.com/


