Hemos venido comentando durante todo el pasado 2021 que el asunto de los fletes de los contenedores es como un vía crucis (con todo respeto) para los cargadores y sus más directos colaboradores: los transitarios. Pues en este 2022, más de lo mismo: salidas canceladas, falta de equipo, roll overs, congestiones, fletes spot con recargo Premium y un largo etc.
Ya habíamos pronosticado una subida de fletes en diciembre que se confirma ahora en enero de este nuevo año de penitencia de 2022, por lo menos hasta después del Año Nuevo Chino y los juegos olímpicos de Pekín, todo ello siempre que no haya circunstancias que alteren el precario equilibrio en el que se mantienen las cadenas de suministro. La subida es de alrededor de un 2% en el promedio de los fletes mundiales declarados como “oficiales” por las consultoras. La realidad, en varios mercados, con los fletes spot es bastante diferente como saben los sufridos usuarios.
Y en España, ¿cuál es la situación? Pues buena gracias a Dios. Bien, porque vamos bien de salud y la Covid-19 no nos ataca demasiado. Hasta ahí llegamos. ¿Qué pasa con el mercado español? Pues que sus dimensiones y la cantidad de contenedores que importamos y exportamos no se acerca a los niveles de Alemania, Reino Unido, Francia o Italia y por consiguiente –digamos- no somos un mercado principal.
¿Qué consecuencias habrá? Pues que seguiremos sufriendo escasez de equipos, rollovers y pasaremos un año de “apáñatelas como puedas” en los tráficos internacionales tanto en exportación como en la importación.
Quizá veamos a algún valiente aparecer por estos parajes del Oeste Mediterráneo tratando de inaugurar algún servicio nuevo hacia África o América del Sur. No estaría mal. Pudiera ser que algún armador/operador español pudiera atreverse a afrontar el reto, porque lo que está claro es que los “Diez maravillosos” van a seguir dando al mercado español más dosis del jarabe que le han ido suministrando en 2021.

