A primera hora de la mañana del 15 se reconoció el impacto medioambiental causado por el derrame desde un helicóptero del SAR norteamericano. La empresa Boston Marine ha contratado a servicios de limpieza que han desplegado barreras flotantes y material absorbente alrededor de las los gabarras. Los departamentos de conservación del medioambiente de Nueva York y Nueva Jersey supervisan la operación de limpieza. El canal se mantiene abierto a la navegación.

