El plan de rescate del pecio diseñado por Svitzer comenzará por poner en tierra la proa del casco, hoy montada sobre el dique de abrigo del puerto (véase noticia de NAUCHERglobal). Después se recuperará el castillo de popa parcialmente sumergido y la parte central de casco del buque.
Las tareas se realizarán después de un completo examen de batimetría y reconocimiento submarino realizado por un buque especializado en estas tareas. Grúas y equipo de perforación de gran potencia se utilizarán para poner a flote las partes sumergidas y después llevarlas a tierra donde serán desguazadas utilizando lanzas térmicas. Las piezas finales tendrán una longitud de 6 m por 2,5 de ancho con capacidad de ser transportadas por vía terrestre hasta donde puedan ser recuperadas como chatarra reutilizable.

