Una política prudente de adquisición y empleo de nuevas unidades (la empresa ordenó 13 nuevos buques de 13200 TEUs en 2011, de los cuales seis se los cedería en time chárter a NYK), le lleva a una renovación de flota acorde con las tendencias actuales, a saber: buques grandes, reducción de costes de tripulación por tamaño y de consumo por mejora del aparato propulsor, y máquinas a bajo rendimiento para ajustar todavía más los consumos. Con todo, ahora declara pérdidas.
Y es que respiramos tiempos turbulentos. El descenso en las cifras de crecimiento de la economía china, junto a la reestructuración (eufemismo de moda), de la economía europea, dejan poco margen para un incremento de los intercambios comerciales mundiales, excepto quizás los intra-Asia. Traducido al lenguaje del negocio marítimo nos dará cifras de muy bajo crecimiento en el volumen de contenedores transportados a final de año Asia-Europa, y Asia-Pacífico (quizás este último tráfico mantenga sus expectativas de crecimiento del 4 por ciento). Pero como ya anticipábamos desde estas páginas, los fletes no van a crecer en 2013, antes al contrario, descenderán en muchos casos.
Según algunos gurús de los negocios, y particularmente del negocio marítimo, no corren buenos tiempos para los shipping bussines. Son tiempos de comprar a precios baratos, y malos días para vender. Las previsiones del crecimiento de bulkcarriers y buques-tanque, son negativas para los próximos 12/18 meses y nadie se atreve a decir nada todavía de los contenedores. Veremos que pasa a final de año.

