El sindicato CCOO ha solicitado a la empresa Naviera Armas la firma de un acuerdo marco para “dar estabilidad al empleo, que respete los convenios colectivos y a los delegados de personal” del sindicato ante la posibilidad de que se puedan producir los despidos anunciados por la reestructuración de la compañía tras su venta a Trasmediterránea en octubre de 2017. En esa fecha, Acciona vendió su participación del 92,7% del Grupo Trasmediterránea al Grupo Naviera Armas por 260,4 millones de euros y el pago de otros 127,3 millones de euros de deuda que la empresa tenía con otras sociedades de Acciona. Esta operación, según CCOO, a la compañía no le salen las cuentas frente a un “proyecto faraónico” en el que se ha embarcado la Naviera ARMAS que ha pasado de tener beneficios a obtener resultados negativos a finales de 2018.
En noviembre de 2018, la dirección del grupo comunicó a los trabajadores la intención de reorganizar bajo una nueva sociedad, Artra Servicios Corporativos SLU, a la mayor parte del personal que ambos grupos, Armas y Trasmediterránea, poseen a través de empresas de tierra.
La creación de estas empresas se efectuaría desde el pasado 1 de enero de 2019 y conllevaría la adopción de la reestructuración de la plantilla tras la integración, según la empresa justificada por los malos resultados económicos anteriores.
Para CCOO, todo ello les hace creer que “detrás de esta reorganización tan sólo existe un plan que tiene por finalidad aumentar los beneficios del nuevo armador despidiendo trabajadores, sobrecargando de trabajo a la plantilla resultante, y empeorando las condiciones laborales, caldo de cultivo para una deficiente prestación del servicio a sus clientes, externalización o reabanderamiento de la flota”.
Por eso, CCOO denuncia las “presiones, persecuciones y despidos” que realiza la dirección del grupo por el simple hecho de cumplir con las labores que legalmente tienen encomendadas y le exige el máximo respeto a la legalidad vigente. De lo contrario, el sindicato no descarta ningún tipo de acción para presionar al nuevo armador.

