Como primer paso, la comisión ha propuesto un reglamento que establezca un sistema comunitario para las emisiones de dióxido de carbono por parte de los grandes buques a partir del año 2018. Según este reglamento se hará mediante la monitorización, informe y verificación (MRV), del CO2. En cualquier caso, el proyecto de reglamento requiere la aprobación por el Parlamento Europeo y del Consejo de Europa con el fin de convertirse en ley.
La estrategia fue presentada la semana pasada en un comunicado conjunto de la comisaria europea de Acción por el Clima, Connie Hedegaard, y por el vicepresidente de la Comisión responsable de la movilidad y el transporte, Siim Kallas. Para la CE, a través de esta estrategia «estamos trazando un rumbo claro hacia la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de la industria marítima».
En este ámbito «el sistema de supervisión de la UE aportará beneficios ambientales y económicos para este sector del transporte mediante el aumento de la transparencia sobre las emisiones y la creación de un incentivo para que los propietarios de los buques», explicó la comisaria Hedegaard. Así, «la Unión Europea proseguirá sus esfuerzos, junto con sus socios, para lograr una solución internacional global a las emisiones. La propuesta es una importante contribución a los esfuerzos de la OMI para reducir el consumo de combustible y aumentar la eficiencia de los buques con una serie de instrumentos», añadió el Comisario Kallas.
La propuesta -adjunta en inglés- creará un marco jurídico comunitario para la recopilación y publicación de datos anuales verificados sobre las emisiones de CO2 de todos los buques de gran tamaño (los de más de 5.000 toneladas de registro bruto) que utilizan puertos comunitarios, independientemente de donde estén registrados.
Los armadores tendrán que controlar y reportar la cantidad verificada de CO2 emitido por sus buques dentro de territorio marítimo europeo. Los propietarios también tendrán que proporcionar cierta información, como los datos para determinar la eficiencia energética de sus buques. Además, un verificador independiente deberá elaborar y expedir un documento de conformidad y los buques estarán sujetos a inspección por parte de las autoridades de los Estados miembros. Una vez la propuesta haya pasado el corte, podría entrar en vigor la nueva legislación a partir del 1 enero de 2018.
En este sentido, la estrategia que se establece en la Comunicación consiste en tres etapas consecutivas: el sistema de MRV de las emisiones, el establecimiento de objetivos de reducción de gases de efecto invernadero para el sector del transporte marítimo, y la aplicación de otras medidas, incluidas las medidas de mercado, a medio y largo plazo.
Por otra parte, se da prioridad a la creación del citado sistema de MRV, ya que es necesario para aplicar los pasos posteriores y significa un requisito previo para establecer los objetivos de reducción de emisiones y de cualquier medida basada en el mercado o estándar de eficiencia, ya sea aplicada a nivel europeo o internacional.

