El pasado 10 de junio de 2025, el puerto de Barcelona recibió al ODÓN DE BUEN, el nuevo buque insignia del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC). Botado en noviembre de 2024 en Vigo, esta unidad se convierte en el buque científico más grande y tecnológicamente avanzado de la flota oceanográfica española.
Con una eslora de 84 metros y una manga de 17,8, el barco puede albergar a 39 investigadores y 19 tripulantes, y cuenta con más de 500 metros cuadrados de laboratorios científicos. Gracias a su sistema de propulsión dual (diésel y gas natural licuado), puede operar hasta 50 días sin tocar puerto y realizar inmersiones a profundidades de hasta 6.000 metros, reduciendo al mismo tiempo las emisiones y el ruido submarino. El buque puede operar en regiones polares y realizar operaciones de pesca en zonas profundas. Su construcción ha supuesto una inversión de 85 millones de euros, cofinanciada por el Ministerio de Ciencia y fondos europeos.
El buque rinde homenaje a Odón de Buen y del Cos (1863–1945), naturalista y oceanógrafo aragonés que en 1914 fundó el Instituto Español de Oceanografía. Fue una figura clave en la introducción del darwinismo en España, en un contexto social y político marcado por la oposición religiosa y académica a estas ideas. Además de su trabajo científico, Odón de Buen destacó por su papel como librepensador. Defendió una educación laica e inclusiva, influenciado por los ideales de Francisco Ferrer i Guardia, y apostó por una enseñanza centrada en la observación, la razón y la libertad intelectual. Estos posicionamientos le costaron la censura, el destierro e incluso el exilio, pero mantuvo sus convicciones hasta su muerte en México en 1945.
La escala del buque en Barcelona ofrece una ocasión propicia para reflexionar sobre el papel de la ciencia, no solo como herramienta técnica, sino como expresión de valores cívicos y humanistas. Aunque el ODÓN DE BUEN es ante todo un instrumento de investigación oceanográfica, su nombre evoca una trayectoria vital que defendió la libertad de pensamiento, el acceso al conocimiento y la cooperación entre pueblos.
Desde el punto de vista operativo, el buque se incorpora a las misiones científicas nacionales e internacionales con el objetivo de fortalecer la investigación sobre cambio climático, biodiversidad marina y sostenibilidad pesquera. Su diseño incluye zonas habitables modernas, biblioteca, zonas comunes y laboratorios equipados para observaciones físicas, biológicas y geoquímicas.
El ODÓN DE BUEN no solo representa un avance en la capacidad investigadora del país, sino también un puente entre el presente y el pasado, entre los desafíos científicos del siglo XXI y el legado de aquellos que defendieron el conocimiento como motor de progreso colectivo.
Eduard Rodés
Director de la Escola Europea – Intermodal Transport

