El proyecto piloto presentado en el muelle de Ponent del enclave incluye el diseño, la construcción y la puesta en servicio de un generador eléctrico móvil de GNL y de otra unidad móvil que contiene dos depósitos de GNL y una gasificadora. Ambas han sido instaladas dentro de contenedores de 40 pies para que puedan viajar a bordo de un buque durante los trayectos entre puertos y se puedan cargar, descargar e instalar con facilidad en el muelle de atraque.
El buque L’AUDACE, un ferry de carga rodada de la naviera Flota Líneas Suardíaz que conecta Barcelona con Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife, ha sido adaptado para que sus conexiones eléctricas y el panel de control puedan recibir la energía eléctrica desde el muelle en lugar de utilizar los motores auxiliares, como es habitual. Para generar la electricidad, Siemens ha construido un motor generador de gas y Ham ha proporcionado los depósitos de GNL. Ambos equipos han recibido la correspondiente certificación por parte de Bureau Veritas.
“Las ciudades tienen un problema de concentración de gases. Es una cuestión de salud pública y el transporte es uno de los principales emisores de óxidos de nitrógeno (NOx) y de material particulado (PM)”, ha explicado el director general del puerto de Barcelona, Alberto Carbonell. “Desde puerto contribuimos con un 7-8% de las emisiones de NOx en Barcelona, algo menos en el caso de PM, por lo que somos parte del problema y queremos ser parte de la solución”.
Por eso este proyecto, que cuenta con un presupuesto de 2,26 millones de euros, está dirigido a reducir las emisiones contaminantes de los buques mientras están en el puerto. “La vida útil de los barcos es de 20 o 25 años y no podemos esperar a que se renueve toda la flota”, ha añadido Carbonell. Además de la construcción de barcos propulsados por GNL, como recientemente ha anunciado CMA CGM, por ejemplo, hay que poner en marcha otras iniciativas más ágiles y menos costosas.
Para proveer de electricidad al buque, el GNL se gasifica y mediante una manguera se transporta hasta el motor de gas, que está en un segundo contenedor y tiene una potencia de 850 kW. Un alternador genera electricidad trifásica y a 400 V (baja tensión) que luego se pasa a 15.000 V (media tensión) en una estación transformadora para reducir el diámetro y el peso de los cables que conectan el buque. Una vez en L’AUDACE, la tensión se vuelve a reducir a 400 V y ya puede ser utilizada por el barco.
El proyecto CORE LNGas hive es una iniciativa cofinanciada por la Comisión Europea a través del Mecanismo Conectar Europa (CEF, en sus siglas inglesas) con el objetivo de desarrollar una cadena logística segura, eficiente e integrada para el suministro de Gas Natural Licuado al sector marítimo en la Península Ibérica. Está coordinado por Enagás y ha conseguido involucrar a 42 socios de España y Portugal, entre las que destacan 13 autoridades portuarias y 21 empresas entre armadores, operadores de GNL y suministradores.
Muchos armadores también apuestan por el Gas Natural Licuado como combustible del futuro por sus enormes beneficios medioambientales y como la mejor manera para alcanzar los requisitos de la Organización Marítima Internacional (OMI) para 2020, que limitará al 0,5% el contenido de azufre del combustible utilizado en los buques tanto en alta mar como en los puertos. El Gas Natural Licuado reduce las emisiones de óxidos de Nitrógeno (NOx) en un 85% y elimina casi totalmente las de óxidos de azufre (SOx) y de material particulado (PM).
Por su parte, el puerto de Barcelona impulsa el uso del GNL dentro del Plan de Mejora de la Calidad del Aire como combustible alternativo para buques, camiones y maquinaria terrestre. Además de la conexión terrestre con un motor de GNL, el enclave está trabajando en la adaptación de dos straddle carrier y de 26 camiones pesados que funcionarán con GNL, además de una gabarra para suministrar gas a los buques de mayor tamaño.

