Barcelona acogerá el próximo 1 de diciembre la presentación de los equipos españoles que competirán en la 46.ª edición del Rally Dakar, que tendrá lugar del 5 al 19 de enero de 2024 en Arabia Saudí. El acto, que se celebrará a las 6 de la tarde en la plaza Rosa dels Vents del Port Vell estará abierto al público y servirá para despedir a los participantes de esta mítica prueba antes de embarcar junto con el resto de equipos rumbo a Arabia Saudí.
La comitiva de la competición, de hecho, estará del 30 de noviembre al 2 de diciembre instalada al parque del Fórum, espacio que la organización de la carrera ha escogido para realizar las verificaciones técnicas y administrativas de más 800 vehículos, entre los cuales se incluyen los de la carrera, asistencia, prensa y organización. A pesar de que el acceso a esta zona estará cerrado durante la primera jornada, los días 1 y 2 de diciembre de 11 a 17 horas, bajo la iniciativa ‘Barcelona vive el Dakar’, la ciudadanía podrá contemplar en este espacio las tareas de la organización y ver cómo van pasando las verificaciones los equipos que participarán en el Dakar.
Las jornadas de verificaciones técnicas y el acto del 1 de diciembre serán una oportunidad para la ciudadanía para conocer en directo y de primera mano los vehículos que competirán en el Dakar antes de su embarque, una operativa que se realizará en el puerto de Barcelona a principios de diciembre y que implicará transportar todos los vehículos en dos barcos rumbo en Arabia Saudí. La elección de la capital catalana para la logística de traslado hasta Arabia Saudí es una de las grandes novedades de la edición de este año, pues habitualmente era al puerto de Marsella donde se centralizaba esta operación.
El regidor de Deportes, David Escudé, ha destacado que con esta iniciativa “deseamos que la ciudadana tenga la posibilidad de ver los vehículos del rally desde primera línea y pueda participar de este gran acontecimiento deportivo mundial. Tiene que ser una fiesta ciudadana donde todo el mundo quien quiera se acerque al parque del Fórum y al Port Vell pueda ver como se preparan los pilotos por este gran reto, como es el Dakar”.
El rol del puerto de Barcelona
El presidente del puerto de Barcelona, Lluís Salvadó, ha destacado el papel del puerto de Barcelona, su comunidad portuaria, y su infraestructura, en combinación con el atractivo de la ciudad de Barcelona, para atraer pruebas deportivas con repercusión internacional. “Las instalaciones y operadores del puerto de Barcelona han demostrado ser la mejor opción para los organizadores del Dakar en la hora de trasladar todos los competidores hasta Arabia Saudí igual que los espacios del Port Vell convencieron a los organizadores de la Copa América para celebrarla en Barcelona el próximo año”.
Desde el Dakar, el director de la carrera, David Castera, ha destacado el compromiso y los excelentes resultados de los pilotos españoles en la prueba, señalando que “volverán a constituir la segunda nacionalidad más numerosa en cuanto a los países de donde provienen los competidores en este Dakar 2024: un total de 119 pilotos y copilotos, probablemente presentes en todos los niveles de la clasificación de aquí a unas semanas, con grandes campeones y forofos apasionados por el desierto». «La posibilidad de organizar la carga de los vehículos en el puerto de Barcelona es una forma de tener un gesto con la ciudad que nos acogió el 2005 para la salida de una edición que se dirigía al Senegal. El pasado dialoga a menudo con el presente y el futuro», ha añadido Castera.
Y es que la presencia del Dakar en Barcelona supone un nuevo hito en una relación que empezó el 1989, cuando la capital catalana fue el final de la primera etapa del rally que empezaba en París. La antigua playa de la Zona Franca acogió una etapa de lucimiento antes del embarque de los vehículos en dirección a Túnez, camino de Dakar, la capital del Senegal. El año 2005, Barcelona volvió a inscribir su nombre en la historia de la prueba, acogiendo la salida y siente el inicio y final de una primera etapa que circuló íntegramente por territorio catalán. En aquella ocasión, en vez de embarcarse en Barcelona, la expedición continuó por tierra con una segunda etapa con final en Granada.

