Así, Anesco estima que, si este incremento de las bases máximas de cotización se cifra en el 10%, el coste para los empresarios sería de 13 millones de euros y 2,5 millones para los trabajadores. Mientras que, si la subida de la base de cotización se fijara en el 12%, el aumento para los empresarios de la estiba se situaría en 15,7 millones de euros anuales y 3 millones para los trabajadores.
Las empresas del sector de la estiba consideran que esta decisión podría tener efectos muy negativos en la competitividad del sector portuario. Si se adoptase esta medida, se incrementarían significativamente los costes laborales, que son el principal componente del coste de paso de las mercancías por las terminales portuarias, dificultando su posición competitiva en un mercado internacional fuertemente tensionado.
Por ello, adoptar esta medida supondría introducir efectos más perniciosos en la economía nacional que el posible beneficio para la estabilidad del sistema público de pensiones.

