Eso es lo que parece que nos vamos a encontrar. Si repasamos las expectativas: conflicto en el mar Rojo, incremento de aranceles a las importaciones en EEUU y otros lugares, que significan trabas al comercio internacional, las cada vez más súbitas congestiones en los puertos por diversas razones, que inmovilizan una cantidad importante de contenedores, la entrada en vigor de las normas FuelEUmaritime y ETS (Emissions Trading System)… son varias de las cuestiones que el tráfico marítimo de contenedores va a tener que afrontar este 2025.
A pesar de eso, esperemos que no; pero sin duda, varias de entre ellas. Y eso supone que los costes se van a incrementar de manera evidente con la aplicación, ya, de los recargos por ETS y FuelEUmaritime que, si no todos, la mayoría de los armadores imponen al flete marítimo. En este caso, habrá que tomar en consideración las llamadas por Hapag Lloyd ‘rutas creativas’ para tratar de evitar la compra de derechos de emisión que los armadores deberán realizar por el 40% de sus emisiones de CO2 en 2024, rutas creativas que tratarán de evitar trayectos de y para puertos en aguas de la UE, evitando por ejemplo Amberes y usando Southampton (UK) como puerto de transbordo.
Todo un panorama al que posiblemente habría que añadir dentro de unos días las consecuencias de la previsible huelga en los puertos de las costa este de EEUU. La apariencia es que por razones de estrategia a largo plazo, la patronal USMX, en la que se encuentran inscritos algunos de los grandes armadores de contenedores, inicialmente no cederá y la huelga será probablemente una realidad, al menos tres o cuatro días -¿desde el 15 al 18 de enero?-, para finalmente ceder en el asunto de la automatización ante la posición del nuevo presidente de los EEUU, que apoya al 100% a los miembros del sindicato ILA. El efecto será un recargo en los fletes en tráficos hacia puertos de la costa este de EEUU que durarían algún tiempo. Las negociaciones entre patronal y sindicatos se reanudan hoy con la fecha límite del 15 de enero.
¿Qué puede salir de todo ello? Pues lo único que podemos decir a día de hoy, después de diversas y profundas consideraciones, es que no tenemos delante un futuro muy esperanzador en los próximos meses en cuanto a estabilidad en los tráficos y eso no es nada bueno para las cadenas de suministro. Llegaremos a final de enero y posiblemente veremos algo de luz, después del Año Nuevo Chino (final de enero- mitad de febrero).

