PEQUEÑAS HISTORIAS MARINERAS EN HONOR DE GARCÍA BERLANGA (II): ¿DONDE ESTA EL BUSTO DE JJ DÓMINE?

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NAUCHERglobal, Juan Zamora 1 22/11/2018

Corría el año 1949 cuando el presidente de Unión Naval de Levante (UNL), entonces una empresa en pleno funcionamiento, decidió erigir un monumento en la sede central del astillero valenciano, en memoria del fundador de la socierdad, José Juan Dómine, nacido en Albacete, pero valenciano de alma y vocación. Un hombre genial, un artista de los negocios, en opinión del presidente de UNL, que no perdía ocasión de homenajear a quien había sido su amigo, su protector, su mentor y su maestro en el mundo de la gran empresa. Dómine había fallecido en 1931.

Antonio Sanjuán, escultor y valenciano, fue el encargado de diseñar la peana y esculpir un busto del fundador. Construyó una base a modo de montaña, con sus ondulaciones, y colocó sobre ella la sobria cabeza de Dómine, con su correspondiente bigote y el pelo cuidadosamente desordenado. Cincelado en la piedra, el nombre de José Juan Dómine.

El presidente de UNL halló al fin el día oportuno para inaugurar el monumento por todo lo alto. Sería el 2 de junio, día que estaba previsto botar el ARUBA, un petrolero construido para la empresa Nacional Elcano (ENE). Haría coincidir la botadura con la celebración del 25 aniversario de la fundación de UNL, y de este modo conseguiría que vinieran a Valencia figuras de mayor relumbrón. Acudieron el ministro de Industria y Comercio, Juan Antonio Suances, armador del buque en tanto que presidente del Instituto Nacional de Industria, propietario de ENE; y el ministro de Hacienda, Joaquín Benjumea, pues ya estaba pactado que el petrolero sería cedido a Campsa, un monopolio en la órbita del Ministerio de Hacienda.

Tras ellos, una corte de subsecretarios (Rotaeche, Merelo y Camacho), directores generales y altos cargos y personalidades. Entre otros: Nicolás Franco, ingeniero naval, exdirector de la factoría y embajador en Lisboa; el general Franco Salgado, primo del jefe del Estado, responsable de su Casa Militar y autor de un libro interesante sobre sus relaciones con el caudilloporlagraciadedios; y el interventor general del Estado, Gómez Pereyra. Junto a ellos, pero delante, el excelentísimo y reverendísimo arzobispo Marcelino Olaechea, con su correspondiente séquito, cuya presencia estaba más que justificada porque había de entronizar una imagen de la patrona de Valencia, regalo del director de la factoría, Manuel Soto, en la reconstruida capilla del astillero, destruida durante la guerra civil.

El monumento se colocó en la explanada frente a la puerta principal de la sede de la empresa, a la entrada del astillero, un lugar que con el monumento quedó muy bien apañado.

Conociendo esta historia, me acerqué un día a admirar la obra del escultor Sanjuán, pero cual fue mi sorpresa al encontrar la antigua peana de piedra coronada por un busto de autor desconocido y el rostro de alguien que no era José Juan Dómine, sino Vicente Boluda Marí, según pude leer en una placa negra de metacrilato, con letras blancas, colocada sobre la inscripción original, pero dejando ver en un lado parte de una letra grabada del nombre de Dómine.

Y es que después de 1999, cuando Unión Naval de Levante pasó a manos del grupo Boluda, Corporación Marítima, el valenciano don Vicente Boluda Fos mandó retirar el busto de José Juan Dómine, no el monumento, y colocar en su lugar el de su abuelo, Vicente Boluda Marí. Nadie en la factoría supo decirme donde estaba la escultura original de Antonio Sanjuán.

 

 

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