JAIME RODRIGO PUBLICA “SEGURIDAD MARÍTIMA. TEORIA GENERAL DEL RIESGO”

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NAUCHERglobal, Juan Zamora 1 05/07/2015

El pasado 26 de enero, NAUCHERglobal publicaba la noticia del ingreso de Jaime Rodrigo de Larrucea en la la Real Academia de Doctores, en la que el profesor de Derecho Marítimo pronunció una conferencia bajo el título “Hacia una teoria general de la seguridad marítima”. Partiendo de esa conferencia, publica ahora Jaime Rodrigo “Seguridad marítima. Teoría del riesgo”, editada por Marge Books, una obra magnífica, completa, que contiene un arsenal de datos, propuestas y análisis que la convierten en obra de referencia imprescindible para cuantos nos dedicamos y queremos mejorar la seguridad marítima.

La obra contempla la seguridad marítima desde una aproximación holística en el sentido aristotélico del término: “el todo es mayor que la suma de las partes”. Se estudia la seguridad marítima como un sistema en el que sus diferentes elementos interactúan entre sí: modelización matemática de riesgos, factor humano, normativa jurídica, ingeniería estreuctural y de sistemas, etc. (…) La aproximación a la seguridad marítima sólo es viable desde una perspectiva integral. El estudio del riesgo constituye el elemento central del discurso, desde la triple perspectiva: análisis del riesgo; evaluación del riesgo; y gestión del riesgo.

En el prólogo, Jaime Rodrigo introduce con buen criterio algunas pinceladas que permiten entender la profundidad con que el autor ha abordado el tema: la seguridad es una actitud y una cultura; se comprende la teoría no como instrumento predictivo y explicativo del universo de la seguridad, sino como elenco de factotres que inciden en ella. El núcleo esencial del estudio, afirma el autor, es sentar las bases para un modelo de gestión de la seguridad marítima, basada en el estudio del riesgo.

El libro está estructurado en 10 capítulos y 30 conclusiones finales. En el capítulo 1, el autor se apoya en el informe Allianz, Safety and Shipping 1912-2012, para exponer los avances tecnológicos de la construcción y manejo de los buques, y sintetizar de forma sencilla y comprensible los avances normativos destinados a mejorar la seguridad de la navegación, de la vida humana en el mar y de la prevención de la contaminación del medio marino. Al final del capítulo, el autor avanza la relación de temas que abordará en las casi 300 páginas que siguen: la normativa marítima; el proyecto del buque: el diseño para la seguridad; el control preventivo de la seguridad marítima; la gestión operacional del buque; el factor humano; la protección marítima; las crisis y emergencias marítimas; la contaminación marina; y la investigación en la seguridad marítima. En conjunto, un intento ambicioso, riguroso y logrado de abarcar la complejidad y de aprehender los multiples sistemas y elementos que integran el concepto de seguridad marítima.

 

LA NORMATIVA MARÍTIMA (CAP 2). El autor relaciona las normas de seguridad marítima y aporta una lista de accidentes graves que han provocado la aparición de nuevas normas o de enmiendas significativas de las normas existentes, desde el naufragio del TITANIC, que dió lugar al primer Convenio SOLAS, hasta el siniestro del PRESTIGE, del que se han derivado diversas normas inrternacionales y europeas que aumentan los controles sobre los buques y las sociedades de clasificación.

 

EL PROYECTO DEL BUQUE: EL DISEÑO PARA LA SEGURIDAD (CAP 3). En este capítulo, Jaime Rodrigo intrroduce y sugiere la necesidad de que la construcción de los buques vaya más allá del mera cumplimiento de las normas vigentes e incorpore un tratamiento de los riesgos y peligros del buque y de sus aspectos operativos y funcionales. A continuación el autor da cuenta de las normas y textos de la OMI, particularmente del Maritime Safety Committee (MSC), que apuntan en la dirección de diseñar el buque integrando un analisis de riesgos en función del tipo de buque y de los tráficos que haya de servir.

 

EL CONTROL PREVENTIVO DE LA SEGURIDA MARITIMA (CAP 4). Analiza Jaime Rodrigo los tres mecanismos en que, a su juicio, se basa el control preventivo del buque: la inspección del Estado de la bandera del buque; el control por el Estado del puerto; y las sociedades de clasificación. Añade también el vetting como mecanismo privado de prevención.

El autor apunta el problema de las banderas de conveniencia, paises sin una Administración marítima capaz de controlar las flotas refugiadas en su pabellón (un problema capital de la seguridad marítima que tal vez merecería una mayor atención), y recoge buena parte del debate sobre la obligación legal de que entre la nacionalidad del buque y la del armador propietario exista un vinculo genuino (genuine link, en inglés), norma que es burlada de manera sistemática. Del control por el Estado del puerto, destaca el autor que en realidad se ha producido un traspaso de los costes de control, desde los paises de bandera de conveniecia a los países desarrollados y lista los MOU (Memoradum of Understanding) existentes.

Finalmente, examina las responsabilidades de las sociedades de clasificación, su papel clave en la seguridad de los buques, sus responsabilidades, y los métodos que utilizan.

Al hablar del vetting, el autor detalla también los esfuerzos de determinadas asociaciones y organizaciones marítimas no gubernamentales para mejorar la seguridad, por ejemplo el programa SIRE de la OCIMF (Oil Companies International Marine Forum), y la inspección de terminales químicas propuesta por el Instituto de Distribución de productos químicos (Chemical Distribution Institute).

 

LA GESTION OPERACIONAL DE LA SEGURIDAD MARÍTIMA (CAP 5). Dedicado al analisis del Código IGS, su gestación, su historia y su aplicación, que ha disciplinado y sentado unas reglas mínimas de la politica de gestión de la seguridad que han de adoptar las navieras.

 

EL FACTOR HUMANO (CAP 6). Al factor determinante de la mayor parte de los accidentes marítimos, según las estadísticas, dedica Jaime Rodrigo uno de los capítulos más completos de la obra, que incluye: las características del factor humano en el ámbito marítimo; el convenio sobre el trabajo marítimo (MLC, 2006); el convenio STCW (formación de los marinos) y las enmiendas de Manila; las reglas de la reciente Ley de Navegación Marítima relacionadas con la figura del capitán, (art. 184); el trato injusto a la gente de mar (la criminalización de los marinos), un tema sobre el que Jaime Rodrigo presentó una excelente poenencia en el Congreso de Grandes Accidentes Marítimos, que tuvo lugar en Bilbao en abril de 2012; y para acabar, unas notas sobre el lideragzo de los capitanes, protagonista principal de la gestión de la seguridad marítima a bordo.

Rodrigo analiza la fatiga, como factor importante de riesgo, y la formación de los marinos, deteniéndose al final en la figura de los capitanes, a los que recomienda vivamente que lean la obra de Ernest Shackleton, capitan del ENDURANCE, explorador de la Antartida, “Scape from de Antartic”.

El ejercicio del mando conlleva la toma de decisiones especialmente delicadas en situaciones críticas. Rodrigo aboga al final del capítulo por renovar los criterios de selección de los capitanes: no basta un perfil meramente técnico; el perfil humano del capitán es vital en la seguridad de la nave y su tripulación. Si Costa Crociere hubiera observado el consejo tal vez nunca se habría producida la tragedia del COSTA CONCORDIA.

 

LA PROTECCIÓN Y SEGURIDAD DEL BUQUE Y DEL PUERTO: EL CÓDIGO DE PROTECCIÓN DEL BUQUE Y LAS INSTALACIONES PORTUARIAS (CAP 7). Capítulo dedicado a analizar las reglas del Código PBIP y los sistemas de control de la actividad del buque y de su dotación basados en la protección/seguridad/orden público. Código que Rodrigo justifica como un programa completo para mejorar la protección del comercio marítimo internacional, pero que presenta a su vez, según su criterio, tres aspectos críticos: el primero, económico; el segundo, de interpretación de las normas; y el tercero, que ha reforzado negativamente la incomunicación del marino al imponer severas limitaciones a las salidas de la tripulación del buque y a las entradas de personas (familiares, amigos) ajenos a la dotación.

 

CRISIS Y EMERGENCIAS MARÍTIMAS (CAP 8). Punto crucial de la seguridad maritima, que el autor aborda desde la perspectiva de España como Estado ribereño, capítulo que concluye con un juicio crítico en el que el profesor Rodrigo aboga por implantar la figura del SOSREP como autoridad maritima capaz, independiente y de carácter permanente para gestionar las emergencias maritimas.

 

LA CONTAMINACIÓN MARINA (CAP 9). Análisis jurídico y normativo de la prevención de la contaminación marina, muy completo, que examina no sólo el convenio MARPOL o los convenios del Fondo sobre indemnización de los daños por contaminación, sino también el convenio BUNKERS (2001), el código IMDG, el convenio para el control del agua de lastre (BWM Convention, 2004), y el convenio sobre desguaces (Hong Kong International Convention for the safe and environmentally sound recicling of ships, 2009).

 

LA INVESTIGACIÓN EN LA SEGURIDAD MRÍTIMA (CAP 10). La investigación en seguridad marítima, observa Jaime Rodrigo, se ha planteado sobre dos modelos: la teoria de los accidentes, y la teoria del analisis de riesgos. El autor indaga en la práctica de los distintos modelos secuenciales (árbol de fallos, teoría del dominó, árbol de eventos, y modelo en pajarita); el modelo epidemiológico del queso suizo (efecto cumulativol); y los modelos sistémicos: AcciMap; sistema de analisis y clasificación de los factores humanos; y modelo teórico-sistémico del accidente. Concluye el capítulo con una larga reflexión sobre los organismo de investigación de siniestros marítimos, su metodología, sus normas y los criterios doctrinales que se manejan en el mundo marítimo y académico para mejorar la eficacia de las investigaciones.

Al final de la obra, el autor aporta 30 conclusiones, clavadas en el libro al modo que Lutero clavó sus 95 tesis en la puerta de la Iglesia del Palacio de Wittenberg, una invitación al debate y a la meditación. Las tesis de Lutero condenaban la avaricia y el paganismo extendido en la Iglesia romana, y exigían una discusión abierta. Las conclusiones de Jaime Rodrigo son también una invitación al debate y a la reflexión. No pretenden ser un corpus cerrado. Esas conclusiones, cargadas de sentido y razón, sintentizan el enorme caudal informativo y expositivo que contiene el libro. No pretenden destruir ni denunciar. Su único propósito es contribuir a la mejora de la seguridad marítima.

En la bibliografía recogida al final del libro se echan en falta obras de referencia capitales sobre la seguridad marítima, que de forma inexplicable el autor no ha incluido. Me refiero, entre otros, a los libros escritos desde la perspectiva marítima sobre los accidentes del URQUIOLA, el AEGEAN SEA y el PRESTIGE. Ello, por supuesto, no es obstáculo para que la obra merezca una calificación por encima de sobresaliente.

 

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