Volver al listado de noticias

REVUELO EN LA DIRECCION GENERAL DE MARINA MERCANTE

  • Administración marítima

JUAN ZAMORA 07/09/2013

Blog: "El barógrafo"

Por el vetusto y en ocasiones venerable edificio de la calle Ruiz de Alarcón, número 1, de Madrid, histórica sede del comando central de la administración marítima, en su día subsecretaría y ahora mera dirección general, se oye el silbo del revuelo levantado por la última noticia. El subdirector general de coordinación y gestión administrativa, quien antes se denominaba secretario general de la DGMM, Pepe Piñero, ha sido cesado de forma fulminante.

El propio Piñero ha propalado la noticia, añadiendo que su cese procede de las órdenes de Carmen Librero Pintado, secretaria general de Transportes, una señora de altos vuelos y de armas tomar, superior inmediata del director general de Marina Mercante, quien además impondrá el sucesor. Aunque tal historia, sin ser inverosímil, tiene pocos visos de realidad, el gusto funcionarial por las teorías conspirativas, simple recurso de los perezosos para ennoblecer la dura la realidad, le ha otorgado un pábulo inmerecido.

Pepe Piñero es un histórico de la casa, a la que se incorporó durante el mandato de Rafael Lobeto (1989-1993), proveniente de la reserva naval, con una trayectoria profesional manifiestamente mejorable y una actitud personal que le ha granjeado el afecto, dizque mayoritario, de sus colegas.

Los cambios en el organigrama directivo que está promoviendo el director general, Rafael Rodríguez Valero, tan seguidos en el tiempo, están provocando un revuelo audible desde la Cibeles. Quo vadis DGMM, se preguntan los trabajadores de la casa. ¿A dónde quiere llegar el director general?

El tiempo dictará su ley sobre el acierto o error de los cambios. Pero hoy resulta imprescindible que el director general comunique la razón de los mismos y explique a dónde quiere llegar. Necesita compartir su proyecto con las personas que han de ejecutarlo. Ha de convencer. Tiene el poder (pequeño, vicario, pero poder real), ahora necesita la autoridad.

La biografía de Rodríguez Valero, su indiscutible conocimiento de los entresijos del sector y su valor personal le situaron en una magnífica situación de partida. Sabe que ha de cambiar los vicios enquistados en la DGMM. Sabe que está de paso y que su cargo está sujeto a la codicia de las hienas, carne de partido, ambiciones a menudo con serias deficiencias intelectuales. Sabe que necesita la complicidad de los técnicos y trabajadores de la DGMM para acometer los cambios con posibilidades de éxito. Necesita con urgencia una política de información y comunicación digna, limpia y profesional.

Del sucesor de Pepe Piñero hablaremos otro día.

Buscador

Introduzca los términos de búsqueda