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PUERTOS DEL ESTADO CELEBRA LOS 25 AÑOS DE UN SISTEMA QUE HA QUEDADO DESFASADO Y DEMANDA CAMBIOS

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DANIEL MOLERO 04/12/2017

Blog: "Viento de Tramontana"

El pasado jueves por la noche se celebraron en Madrid los actos del 25º aniversario del Organismo Público Puertos del Estado (OPPE), con la presencia, entre otros, del ministro de Fomento, Íñigo de la Serna; el secretario de Estado, Julio Gómez Pomar; y el presidente de la propia institución, José Llorca; pero también con alguna ausencia destacada de entre los presidentes de las autoridades portuarias. La conmemoración tuvo lugar en la Fundación Albéniz de Madrid.

En su intervención, el ministro puso de relieve “el importante paso que había supuesto la Ley de Puertos de 1992”, que dio por concluidos los cerca de 100 años de Juntas de Obras del Puerto con la creación del Organismo Público y las Autoridades Portuarias. Según el ministro, “gracias a la nueva Ley de Puertos, y sus sucesivas modificaciones, se ha conseguido un modelo portuario con un reparto competencial entre la Administración Central y las Comunidades Autónomas que ha dotado a los puertos españoles de autonomía de gestión, basado en la autosuficiencia financiera”...

Se trata del discurso que le tocaba a De la Serna. No obstante, también se trata de una verdad a medias: la autonomía de gestión brilla por su ausencia, ya que Puertos del Estado actúa como censor y/o auditor de las cuentas y de cualquier proyecto que una autoridad portuaria quiera realizar, por pequeño que éste sea.

Además, desde la Administración Central se controlan también todas las tasas en los puertos, dejando sólo a cada instalación la posibilidad de realizar mínimas variaciones; es decir, impidiendo una competencia real entre ellas. Y, en cuanto a la autonomía financiera, más de lo mismo: hay puertos que sí la tienen, por su potencial económico… pero los hay súper-dependientes de los Fondos de Compensación, una herramienta un tanto injusta que no se da en ningún sistema portuario de países prósperos en el mercado marítimo. Si a esto se le añade los fondos para la accesibilidad en los puertos, el resultado son buenas cifras para el propio OPPE y el ministerio, pero deficiencia en las infraestructuras esenciales de las instalaciones.

En resumen, Puertos del Estado nació con una idea de relanzar los puertos desde la centralidad del país y, en un principio, cumplió con estas expectativas. Sin embargo, con el paso de los años, y pese a las sucesivas reformas de la Ley de Puertos, el sistema ha quedado anquilosado en el pasado, lejos de lo que pasa en otros países que sí cuentan con autonomía real… y con el desacuerdo (que no pueden mostrar, al menos en público) de los representantes de las propias administraciones portuarias regionales que en los corrillos o de forma informal siempre reclaman independencia de Madrid y del ministerio. A esto se le debe sumar que la coexistencia de un sistema portuario estatal con 48 puertos de interés general y 28 autoridades portuarias es tan innecesaria como perjudicial para la economía española; como ya han apuntado en diversas ocasiones las propias empresas concesionarias o también han señalado desde el Gobierno de la Unión Europea.

Dicho esto, los datos de récords de tráficos conseguidos en los últimos años, con más de 509 millones de toneladas movidas en 2016 (se esperan 530 millones de toneladas movidas en 2017, record histórico… pese al conflicto con la estiba de la primera mitad del año), y las inversiones realizadas en estos años, más de 15.000 millones de euros de inversión pública, confirman, en palabras de De la Serna, “la importancia que los puertos tienen para la economía española”. Las inversiones a partir de este sistema “se han visto respaldadas por la colaboración que el sector privado empresarial ha hecho, invirtiendo cerca de 13.000 millones de euros en el mismo período”.

De la Serna concluyó su intervención recordando “los retos de futuro a los que nos enfrentamos”, haciendo hincapié en “la lucha contra el cambio climático, desafío al que los puertos ya están contribuyendo de manera activa, así como la integración de los puertos y las ciudades, y la compatibilización de los usos de los espacios comunes”. Estos objetivos, “deben entenderse englobados en una política, más general, de máximo respeto y aseguramiento de las condiciones medioambientales y de seguridad en las que se desarrolla la operativa portuaria”.

Por su parte, el presidente de Puertos del Estado, José Llorca, se dirigió a los asistentes para agradecer a toda la comunidad portuaria la labor desplegada en estos años, haciendo posible que “nuestros puertos contribuyan de manera decisiva a la economía del país”. Según Llorca, “los puertos españoles han consolidado una privilegiada posición en el contexto mundial, como lo prueba el hecho de que una cuarta parte de las mercancías que se manipulan en nuestros puertos son en tránsito, 122 millones de toneladas en 2016”.

Llorca también matizó las inversiones y el esfuerzo inversor hacia el "lado tierra", que debe entenderse como “una apuesta decidida por el desarrollo de la función intermodal y la función logística de nuestros puertos”. Para Llorca “no es posible hablar de mejora en la calidad de los servicios al usuario sin promover la integración de los mismos en la cadena de transporte (intermodalidad) y su orientación permanente a las necesidades logísticas de la mercancía”.

Finalizó el presidente de Puertos del Estado recordando los retos inmediatos a los que nos enfrentamos: “En este sentido, la economía 4.0 nos abocará a un cambio de modelo energético (descarbonización) que influirá de manera decisiva en los tráficos portuarios, como también lo harán la creciente robotización de gran parte de las actividades, y la digitalización de los procesos”.

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