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NUEVOS RUMORES DE RUPTURA EN EL SENO DE LA PATRONAL ANESCO

  • Empresas marítimas

DANIEL MOLERO 14/06/2017

Blog: "Viento de Tramontana"

Hace varios meses que la Asociación Nacional de Empresas Estibadoras y Consignatarias de Buques (Anesco) no pasa por su mejor etapa. Ayer martes, durante los recesos en la reunión con los sindicatos, hubo algún desencuentro entre miembros de la patronal, por cuanto desde algunas empresas –fundamentalmente las navieras con terminales propias- hubieran deseado rubricar un principio de acuerdo con los trabajadores para evitar la huelga de hoy y mañana.

Algunos de los presentes en el banco sindical no salían de su asombro, según nos comentan. Y el resultado ya se sabe: paro de 48 horas en los puertos españoles, enfado de los estibadores –que no deseaban tener que recurrir a la huelga- y decisión sobre un posible acuerdo aplazada hasta el viernes por la tarde, cuando las empresas se reúnan en asamblea general extraordinaria.

En esta asamblea, que será a puerta cerrada, se pondrá sobre la mesa la última propuesta de los sindicatos. Sin embargo desde hace semanas hay empresas dentro de la propia patronal que mantienen una posición de acuerdo con los trabajadores. Por su parte, hay otras que no desean rubricar ningún documento. Se trata, entre otros, de un problema de ayudas económicas pero; por otro lado, de una lucha de poderes en el seno de la asociación.

Respecto al aspecto económico, las empresas, desde un principio, han considerado que las ayudas propuestas por el Gobierno y que suman 120 millones de euros se pueden quedar cortas. Los afectados pensaban en este paquete como una fórmula de enjuagar deudas para inscribirse en los nuevo Centro Portuarios de Empleo (CPE) más “limpios”. No contaban, sin embargo, con la oposición de los trabajadores, que creen que las ayudas deberían ir destinadas a los propios estibadores: para incentivar las prejubilaciones y para rebajar el diferencial entre puertos.

Fueron hábiles los sindicatos hace un par de meses en la negociación vis a vis con alguna de las principales empresas del sector. Otras, con problemas internos y/o en medio de negociaciones de venta (léase Noatum) no estaban por la labor. Mientras esto ocurría, utilizaban el arma arrojadiza de la Plataforma de Inversores en Puertos Españoles (PIPE) para sembrar el caos interno en la propia patronal. De ahí que una empresa como Maersk decidiera salir de dicha entidad, por ejemplo. Y de ahí a que se formara, hace poco más de dos semanas, una gran confusión con las declaraciones del gerente de la entidad poniendo en duda la continuidad de Anesco como patronal; que finalmente no ocurrió.

Se necesitan dos tercios de los votos –en positivo- de la asamblea para dar por cerrado el conflicto creado por el Gobierno. Los trabajadores, en su última oferta, ofrecían a la patronal la negociación puerto a puerto dentro de un ámbito de regularización a escala estatal que pudiera incluirse más tarde en la firma del V Acuerdo Marco. Es un punto que pedían las propias empresas por lo que no parecía lógica que no se saliera ayer de la reunión bilateral con un preacuerdo entre las partes.

Desde Anesco ponían como excusa que era necesaria la aprobación de su asamblea porque los cambios previstos por el documento sindical modificaban el Acuerdo Marco vigente. No obstante, podrían haber tenido más cintura y dar por bueno el preacuerdo para evitar, de esta forma, las 48 horas de estancamiento. Como Pilatos, se lavaron las manos: es irreal que los negociadores de la entidad representativa de las empresas carezcan de capacidad decisoria. También llama poderosamente la atención la no presencia del presidente de la patronal en una negociación crucial para el sector.

Explicados estos puntos, se llega a la lucha de poderes en el seno de la asociación de empresas. Hay tres bandos: los neutrales, los que representan a pequeñas estibadoras en varios puertos (aunque cuelguen de un entramado empresarial mayor) y los navieros/estibadores.

La adquisición de TCB por parte de APM Terminals de hace unos meses dio la vuelta a la tortilla: antes comandaba la nave Noatum, a la que apoyaban –por intereses comerciales, principalmente- empresas como Bergé, Ership… La entrada de Maersk requería mayor protagonismo de sus responsables. Lógico cuando representan a buena parte de los principales movimientos en los puertos españoles… y Joaquim Coello, presidente de Anesco y hombre de Noatum no quería perder protagonismo. Desde ese momento sigue, pero en funciones.

El anuncio de compra de Cosco del 51% de Noatum puede volver a una situación anterior. Naviera como es, podría ser un apoyo a las tesis de Maersk o MSC… pero es aventurarse a una situación desconocida. La asamblea del viernes dará más respuestas. Por lo pronto, si la patronal permanece unida parece que aceptarán l propuesta sindical, a falta de incluir flecos, y se desconvocarán las huelgas previstas el mismo día. En caso contrario, será la negociación entre empresas y comités, la próxima semana; puerto a puerto. Y ésta sería una mala noticia para algunos terminalistas.

 

 

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