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MARINA VELA BARCELONA: EL FUTURO DE LAS INSTALACIONES NÁUTICAS A ESCALA INTERNACIONAL

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NAUCHERglobal, Daniel Molero 18/07/2018

NAUCHERglobal tuvo, durante la jornada de ayer, el privilegio de asistir a una prueba de funcionamiento del almacén de estacionamiento de embarcaciones de hasta nueve metros de eslora totalmente automatizado en la nueva Marina Vela Barcelona. Se trata de unas instalaciones únicas en el mundo que consolidarán a la marina y al propio puerto, como ejemplo de futuro para este tipo de instalaciones.

Miquel Seriola, consejero delegado de Idasa, la ingeniería que ha hecho posible esta marina seca fue el anfitrión de la visita, junto a Ernesto Escalas, director gerente de Marina Vela Barcelona y otros miembros del equipo. Se trata, a grandes rasgos, de un almacén 100% automatizado y robotizado para atender el estacionamiento de 222 embarcaciones fuera del agua; y entre cuyas características destaca que no pueden ser superiores a los 9 metros de eslora, 3 metros de manga, 3,75 metros de altura y 4.000 kg de peso. Se trata de la gran mayoría de las embarcaciones de recreo que existen en las costas españolas.

El funcionamiento ideado es lo que marca la diferencia: la embarcación llega a unos brazos robotizados ubicados frente al edificio de la Capitanía, que la desplazan hacia una ‘cama’ metálica que, tras descender unos metros en ascensor, atraviesa un túnel que la lleva, a través de raíles y sistemas hidráulicos, al interior de la marina seca. Una vez dentro, los ingenieros programan dos grúas, que soportan hasta 9 toneladas de peso que desplazarán a las  embarcaciones hasta su posición final, en estanterías hechas a medida para acoger las naves. Además, durante su trayecto por el túnel, las embarcaciones son sometidas a un tratamiento de agua a lata presión de su carenado, que las desaliniza, y de secado. Todo ello en menos de 6 minutos.

Para su salida, se da la misma situación, pero a la inversa. La comodidad para el usuario radicará en que éste podrá programar día y hora de entrega de la embarcación mediante una aplicación en su teléfono móvil. El tiempo necesario para sacar cada una permite realizar hasta 10 movimientos por hora. Además, el sistema de almacenaje se adapta completamente a cada tipo de embarcación y permite asegurar el correcto descanso de la misma y también destaca que, en cada movimiento, el sistema controla automáticamente las dimensiones y peso de las embarcaciones y además se realiza un control exhaustivo de las mismas a través de un sistema de visión por cámaras. Se trata del futuro. Y ha nacido en Barcelona.

Comercialización de amarres

Marina Vela Barcelona, aun a falta de la instalación de zonas de restauración, tiendas y equipamientos, pretende inaugurar sus instalaciones tras el verano. Sin embargo, su departamento marketing ya ha iniciado la comercialización de los amarres (136 puntos para embarcaciones de 15 a más de 100 metros de eslora). Destaca, además, que el grupo mayoritario de la concesión dispone, en el muelle más cercano, de un varadero propio de 14.000 metros cuadrados, ubicado a sólo 100 metros de la bocana de salida y con un travel lift para embarcaciones de hasta 35 metros de eslora, con capacidad de alzamiento de hasta 160 toneladas.

En total, al margen de la marina seca, hay 400 metros de lámina de agua, dispuestos en tres dársenas y tres pantalanes. En total, el proyecto cuenta con más de 23.000 metros cuadrados abiertos a los paseantes, en un claro esfuerzo por conciliar el entorno puerto-ciudad de la capital catalana.

Con una inversión cifrada en más de 40 millones de euros y una concesión fijada hasta –al menos- el año 2043, la nueva marina de la Ciudad Condal está preparada para acoger a embarcaciones y ciudadanía. Una vez culminada, contará con dos paseos (en forma de Rambla arbolada) de 400 metros de longitud y un restaurante ubicado en un edificio que será emblemático, y al que han denominado Mirador. Se trata de una estructura en forma de ‘U’ invertida, de 1.500 metros cuadrados, con vistas panorámicas al mar, la ciudad y el puerto, gracias a dos amplias terrazas.

Este edificio, aún por construir, estará listo y finalizado antes de acabar el presente año, según explicaron ayer los responsables de la instalación. Mientras, el ayuntamiento deberá hacerse cargo de la urbanización del espacio ciudadano, o bien, conceder la obra a la propia Marina Vela, a cambio de regular la propia concesión con más años.

Además de la Capitanía, la marina seca y el edificio Mirador, las instalaciones cuentan con tres estructuras más: el Edificio Rambla, que contará con pañoles y comercios náuticos y cuya cubierta será la continuación del Paseo de Borbón hasta el mirador; el Edificio Dique, destinado a amplios pañoles con terrazas y un aparcamiento de vehículos en altura y cuya cubierta será un paseo peatonal abierto al público desde la plaza de la Rosa de los Vientos (junto al Hotel W). Finalmente se ha construido un edificio para usos de la Autoridad Portuaria de Barcelona. Además, se cuenta con servicios de marinería y una estación de servicio para embarcaciones de recreo.

Al margen, en la zona está prevista la ubicación de las futuras instalaciones académicas de la Facultad de Náutica de Barcelona y el Museo Hermitage, anexo a Marina Vela Barcelona; ambos proyectos en estudio por parte de la Administración local y de la autoridad portuaria, de quien depende el terreno.

Se trata, sin duda, de una futura zona de recreo para la ciudad, pero más importante, si cabe, de un área de creación de riqueza y empleo en una zona que antes estaba en desuso. Cuando entre en funcionamiento al 100% serán muchos los entornos portuarios a nivel internacional que visitarán las instalaciones para tomar ejemplo.

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