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MAERSK TANKERS ENSAYA LA PROPULSIÓN EÓLICA EN UNO DE SUS PETROLEROS

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Blog: Anave

NAUCHERglobal, Redacción 13/09/2018

Maersk Tankers ha instalado dos rotores cilíndricos Flettner de 30 metros de altura y 5 metros de diámetro, proyectados por la empresa Norsepower, a bordo de su petrolero MAERSK PELICAN, en el puerto de Rotterdam. Estos cilindros giran cuando reciben el viento de costado generando un empuje avante gracias al denominado ‘efecto Magnus’ (el mismo que permite a los futbolistas hacer lanzamientos curvos). De esta manera proporcionan una energía complementaria al buque, reduciendo su consumo de combustible hasta un 10%, según fuentes de la naviera.

La prueba de estas “velas cilíndricas” forma parte de un proyecto conjunto de Maersk Tankers, Energy Technologies Institute (ETI) y Shell Shipping & Maritime.

Pronto dará comienzo el primer viaje de este petrolero para probar la efectividad y viabilidad económica de este sistema, cuyos datos de rendimiento serán analizados por Lloyd’s Register. En palabras del director técnico de Maersk Tankers, “esta tecnología puede ayudar a reducir el impacto ambiental del transporte marítimo y al sector a ser más competitivo en costes”.

El MAERSK PELICAN es el mayor buque del mundo equipado recientemente con este sistema de propulsión eólica. Otros son el E-SHIP1, Ro-Ro dedicado al transporte de generadores eólicos (2010), que usa cuatro rotores; el ESTRADEN, un Ro-Ro que opera una línea regular entre Bélgica y Reino Unido (2017), con dos rotores y el VIKING GRACE, un cruise ferry que cubre la línea entre los puertos de Estocolmo (Suecia) y Turku (Finlandia) y que además utiliza GNL como combustible, que instaló un único rotor en abril de este mismo año 2018.

El rotor eólico fue inventado por el ingeniero alemán Anton Flettner y no es ninguna novedad, ya que se instaló en dos buques a comienzos del siglo XX, el BADEN BADEN (1924), que cruzó el Atlántico propulsado casi exclusivamente por los mismos y el BÁRBARA (1926). Pese a que los resultados de estos ensayos fueron favorables, no se generalizó su uso por la generalización de los buques a motor diesel. Unos 50 años más tarde, el investigador francés Jacques Ives Cousteau, retomó la idea y en 1980 instaló dos rotores en el buque de investigación oceanográfica ALCYONE.

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