Volver al listado de noticias

LOS PRÁCTICOS DE CEUTA SALVAN LA VARADA DEL 'SAM LION'

  • Gente del mar
  • Seguridad marítima
  • Medio Ambiente Marino
  • Administración marítima
  • Puertos

NAUCHERglobal, Ricardo Enebros 04/07/2018

No se trata de una historia excepcional; más bien al contrario, estamos ante un hecho habitual en nuestros puertos y en sus proximidades. Un granelero se aproxima a Ceuta desde el Este, en sus amuras y en su popa el nombre, SAM LION, 190 metros de eslora y 32,6 de manga, bandera liberiana; tiene el propósito de hacer combustible. Demasiado grande para entrar en puerto, su intención es fondear en las inmediaciones y esperar la gabarra de suministro. Ya es más de medianoche. El capitán, ucraniano, y la tripulación filipina, se sobresaltan cuando sienten que han raspado el fondo.

Informan al consignatario, y es de suponer que contactan con el armador. La noticia alarma a las autoridades marítimas. El capitán marítimo de Ceuta, Jesús Fernández Lera, habla con el director general de Marina Mercante, Benito Núñez, nombrado hace menos de dos semanas. Aunque ya no es asunto suyo, el presidente de la Autoridad Portuaria, ex director general de Marina Mercante, Rafael Rodríguez Valero, se apresta a ayudar en lo que pueda. Todos preocupados, todos con una información que llega a cuentagotas y nunca completa. Y en esa situación, todas las miradas se dirigen al práctico, al servicio de practicaje en el puerto de Ceuta. Si hubiera pasado en Baltimore, o en Le Havre, o en Singapur, la secuencia hubiera sido la misma: llamar a los prácticos para que vayan a bordo, valoren la situación náutica del buque e intenten meterlo en puerto para una inspección y reconocimiento de los daños en el casco.

El SAM LION tiene un calado próximo a los 11 metros, de modo que meterlo en el puerto de Ceuta constituye una operación arriesgada, pues supera el límite de lo que permiten las sondas de las aguas portuarias. El práctico sube a bordo, toma la situación del buque, y decide que puede meterlo en puerto mediante una maniobra sin florituras, directo a un muelle cerca de la bocana, proa hacia dentro, y remolcadores listos para ayudar. Sacarlo de allí será mucho más difícil, pero eso ya se arreglará en su momento.

Esta historia se produjo hace dos días. El SAM LION tiene dañados tres tanques de lastre, un cofferdam y un tanque de carga afortunadamente vacío. Ahora, con calma, los ingenieros de la sociedad de clasificación, la japonesa NKK, y los técnicos de la Capitanía Marítima, hablarán entre ellos, consultarán y decidirán si el buque puede ir a reparar a Cádiz, u otro puerto; si ha de dejar parte de la carga en Ceuta; y tal vez lleguen a preguntarse cómo pudo suceder que el barco se metiera donde no debía, en una costa perfectamente balizada.

El accidente ha sido superado merced a la acción de los prácticos, capitanes con experiencia y expertos en maniobra, con un conocimiento profundo de las características físicas del puerto.

Ya digo, se trata de una historia habitual. Pero es conveniente recordarla de tanto en tanto para no perder de vista el papel fundamental que juegan los prácticos en la seguridad del transporte marítimo.

Buscador

Introduzca los términos de búsqueda