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LA POLÍTICA DEL TUITEO Y LA CONCEJAL CIBERHOÓLICA

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  • Entorno marítimo

JUAN ZAMORA 29/09/2015

Blog: "El barógrafo"

Era la primera vez que Gala Pin acudía a una reunión del consejo de administración de Port 2000, la empresa de la Autoridad Portuaria de Barcelona que gestiona el llamado puerto/ciudad, esas zonas que ya no son útiles para el tráfico mercante y que, al igual que en Londres, Hamburgo y otros puertos del mundo, han sido convertidas en zonas de ocio, náutica de recreo y cultura. La concejal del barrio de la Barceloneta, Ayuntamiento de Barcelona, tiene un asiento en ese consejo desde los inicios de Port 2000, en el año 1988. Gala Pin es la última en ocuparlo.

La señora Pin es un personaje que procede del activismo ciudadano rompedor y pasota, moderno, cibernético y un punto maleducado (o descarado, si lo prefieren). Una mujer que cuando una compañera de consistorio le afea que esté jugando con el móvil mientras se celebra un pleno del ayuntamiento, una falta de respeto a su función pública y a los ciudadanos de Barcelona, pasa de la admonición y aprovecha para tuitear algo así como “La Asumpta se cabrea”. En fin, Gala Pin es una chica desenfadada, divertida y ciberhoólica que está en la política para divertirse y divertirnos.

Al llegar a la reunión del consejo, la concejal Gala Pin vio en el sitio que tenía asignado un sobre con la dieta que reciben los consejeros ajenos a Port 2000. Se trata de una práctica casi universal. La asistencia a las reuniones de los consejos de sociedades y organismos públicos y privados es remunerada con un estipendio más o menos generoso en función del volumen de la empresa y de su cuenta de resultados. En el caso de Port 2000, las dietas, perfectamente reguladas y controladas por la Intervención, ascienden a 304,4 euros por reunión.

Al salir de la reunión, la concejal puso en marcha sus mecanismos intelectuales de hacer política y tuiteó: 1a reunió #Port2000. Quan he arribat hi havia sobre amb meu nom amb diners les dietes. Ja els he dit q no en cobrem. Disculpen el desprecio por la gramática y no se ofendan por la indigna redacción; quédense con la declaración: de dietas, no en cobrem. El tuit de la concejal tuvo de inmediato el efecto deseado. Sucesivos tuits y retuits. Uno proclama que necesita dieta pues le sobran 10-12 kilos. Otro pregunta cuánto dinero había en el sobre y le responde de inmediato la concejal, permanentemente enganchada al tuiter, que no lo sabe, pues no lo abrió. Hasta la señora Colau, alcaldesa de Barcelona, retuiteó la ocurrencia de la muchacha. Poco a poco el tuiteo fue derivando hacia la corrupción y el elogio a la bravura de galapita. Ahí entraron en tropel "MonKapoor", "Jana", "bel boscCk i bagué", "Membeth Tzarak", "alex-JoNoMarxo", "Hagakure" y nombres así, ruidosos y esotéricos, que se hacían cruces con el sobre y la falta de transparencia del port. Junto a ellos, otros tuiteros le pedían a la concejal que denunciara los hechos y se dejara de coñas, porque como escribía "Perico 4ever" denunciar per twuitter es patètic. Otro, de nombre Xavi Ruiz, le pregunta cómo fue la reunión, aparte del tema del sobre, y ahí no hubo respuesta alguna. Y aún otro, "assemblea gotic" de nombre, le pregunta a la concejal qué va a hacer pq la gent de bcn recuperi el port. Todo muy instructivo, un nivelazo, como pueden ver.

Podía esperarse de una persona en funciones políticas que cree que las dietas han de suprimirse en un organismo o empresa determinada lo exponga en el consejo y pida su desaparición. Podía esperarse, incluso, que si no quiere ese dinero lo done a una causa social, Médicos Sin Fronteras, por ejemplo. Pero no. La señora Gala Pin, del grupo liderado por Ada Colau que ostenta la alcaldía de Barcelona, entiende la política como una sucesión de gestos cuya finalidad es avivar el tuiter de sus compinches, camaradas y demás seguidores. Una política tan simple que cabe en 140 caracteres.

La anécdota que les he relatado no tiene mayor importancia, pero es reveladora de los modos políticos que emplean las señoras y los señores Pin que han entrado en los ayuntamientos tras las pasadas elecciones municipales: transparencia de tipo “Sálvame” (Telecinco), que pretenden hacer pasar por información libre; posturas cuya única finalidad es que la tribu las jalee; inconsistencia, infantilismo y falta de respeto por el trabajo que realizan.

¿Qué se trató en la reunión del consejo a la que asistió por primera vez la concejal Gala Pin? Ella estaba jugando con el móvil, sin levantar cabeza, y no tuvo tiempo de enterarse de nada. Con lo del sobre tenía de sobras para protagonizar la hazaña del día.

Un amigo, ilustre blogero, opina que hay que dejarles que aprendan. Ya madurarán, me dice. Tal vez esté en lo cierto.

 

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