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LA PATRONAL ANESCO DEJA LA NEGOCIACIÓN DEL CONVENIO DE LA ESTIBA A LA DERIVA

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DANIEL MOLERO 24/07/2013

Blog: "Viento de Tramontana"

"Lo que mal empieza, mal acaba". El refranero español es muy sabio y, con esta simple frase, se podría resumir la actitud provocativa que han tenido alguna de las voces fuertes de la patronal Anesco que, aún sin reunirse con los representantes de los trabajadores, han decidido en asamblea no rubricar el IV Acuerdo Sectorial "por la divergencia con los sindicatos sobre la vigencia del Acuerdo", según un comunicado.

El problema de la ultra-actividad, del que NAUCHERglobal ha dado cumplida información durante las últimas semanas, es la principal baza esgrimida por la patronal para no firmar el convenio. Esta actitud puede representar un gran problema para los puertos españoles y los cerca de 8.000 estibadores que trabajan en ellos.

Anesco explica su postura de la siguiente manera: "por parte sindical se defendía una vigencia [del nuevo Acuerdo Marco] hasta diciembre de 2017 y que el convenio no decayera hasta tanto fuera sustituido por otro acuerdo. Por parte empresarial se llegaba a aceptar una vigencia hasta diciembre de 2016, pero sin que transcurrido un año de negociación se llevaran más allá los efectos del Convenio en caso de desacuerdo".

Esta postura, que según hemos podido saber no es ni mucho menos unánime por parte de los empresarios, abrirá, sin duda, un período de conflictividad en los puertos y, a todo ello, parece que el presidente de Puertos del Estado, José Llorca, y que la ministra de Fomento, Ana Pastor, hayan cogido las vacaciones por adelantando porque desde el Gobierno no han dicho nada... y no lo harán hasta que no vean la actividad de los puertos paralizada.

En una actitud nada cordial, la patronal habría desconvocado unilateralmente la reunión que iba a tener lugar mañana y en la que muchos daban por sabido que el IV Acuerdo Marco iba a ser, finalmente, rubricado. La falta de diálogo por parte de las empresas, además de ser una actitud intransigente es paralela a la fragilidad que se vive dentro de la propia entidad, donde hay demasiados economistas y pocos portuarios.

La actitud de los miembros más aposentados de la patronal (muchos de ellos representantes de puertos de interés general que no provocan más que pérdidas al conjunto) rompe el espíritu de consenso que ha imperado en los acuerdos del sector de la estiba durante los últimos años. Desde hace décadas, los puertos han sido impulsores de la economia española e incluso ahora, con una situación económica poco favorable, las exportaciones desde las instalaciones portuarias españolas aguantan... en buena parte gracias al trabajo de los estibadores.

Según un comunicado del sindicato Coordinadora, mayoritario en el sector y que ha llevado el peso de los trabajadores en las negociaciones, "los trabajadores se muestran convencidos de la necesidad de llegar a un pacto que regule las líneas maestras del sector y lo dote de estabilidad  para lograr el objetivo que todas las partes implicadas deberían perseguir: que los puertos españoles sigan siendo de los más competitivos de Europa, un ejemplo de garantía de servicio en condiciones óptimas de seguridad y eficiencia, para que las navieras internacionales se interesen por ellos como puerta de entrada a los continentes europeo y africano".

Parece el mundo al revés: pocas veces se ha visto que sean los trabajadores y no las empresas los que reclamen diálogo en pos de una estabilidad duradera.

A nadie se le escapa, en cualquier caso, que detrás de la decisión de Anesco hay intereses puramente políticos y partidistas. Empresas afines al Partido Popular -que en 2012 impuso una reforma laboral draconiana- se han escudado en el texto legal para no firmar el acuerdo ni, siquiera, acceder al diálogo: Es una excusa ya que cualquier Ley admite diversas lecturas. Habría que preguntarles a alguna de estas compañías qué beneficios fiscales sacan (¿les suena aquello de que Fomento quiere rebajar tasas por ocupación de espacio portuario?).

Detrás también están las pesquisas de Bruselas sobre el modelo español de estiba. Hay empresas que, según ha podido confirmar NAUCHERglobal, no podrían asumir la subrogación de los trabajadores en caso que las sociedades de estiba actuales tuvieran que dejar de existir, por lo que se verían obligadas a la desaparición. No obstante, suena también a excusa, porqué el sector portuario -y la estiba y desestiba se debe incluir en él- se enmarca en la Ley de Puertos y pese a que la Comisión Europea pueda decir algo, no afectaría a un ámbito perfectamente regulado.

La decisión también tendría que ver con el prácticamente nulo aporte que realizan los sindicatos CCOO y UGT a cualquier negociación del ámbito de la estiba. Ambos sindicatos observan con pasmo como Coordinadora les ha ido ganando terreno en los últimos años. Las relaciones -cordiales realmente, aunque tirantes para la opinión pública- entre estos dos sindicatos y la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), donde Anesco está adherida, podría venirles bien a las dos partes. Fundamentalmente a unos sindicatos que han sufrido pérdida de afiliaciones y de ingresos.

Dicho de otro modo, dejando fuera a Coordinadora, se podrían repartir mejor el mercado... Ya lo han hecho en otros sectores como el financiero, el de los controladores aéreos, el sector naval, etcétera.

El caso de la estiba parece diferente. Los trabajadores están más unidos. Por lo pronto los estibadores de Algeciras, Valencia, Barcelona y Tarragona; principales puertos españoles; podrían paralizarlos y, con ello, paralizar la recuperación económica de la que tanto alardea el Gobierno ante sus socios comunitarios. Y, lo malo para ejecutivo central y empresas, es que su trabajo es lo suficientemente especializado como para no dejarlo en manos de novatos.

En todo caso, en las próximas horas habrán nuevas noticias sobre este tema y NAUCHERglobal, dará cumplida información.

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