Volver al listado de noticias

LA FORMACIÓN Y LA PROFESIONALIDAD SON MUY RENTABLES

  • Gente del mar
  • Seguridad marítima
  • Náutica de recreo
  • Puertos
  • Entorno marítimo
  • Náutica deportiva

JUAN ZAMORA 19/11/2018

Blog: "El barógrafo"

Sobre las 21 horas del pasado 5 de noviembre se manifestaba un incendio a bordo de un barco de recreo a motor, 17 metros de eslora, de nombre NADIR, atracado de popa en el Puerto Olímpico de Barcelona, sin tripulación ni persona alguna a bordo. Corramos un velo espeso sobre la causa del fuego, porque su investigación sólo podría llevarnos al Cabo del Miedo. El barco, al parecer, se dedicaba en los últimos tiempos a hotel flotante, un uso entre la ilegalidad y el limbo, generador de múltiples problemas para los gestores y marineros del puerto.

Ya hace tiempo que Joan Guitart, el legendario director desde el origen del Port Olímpic, había puesto en marcha un acercamiento a los bomberos profesionales dependientes de la Generalidad de Cataluña. Reuniones, foros, encuentros diversos para compartir con los bomberos la información sobre la circulación de vehículos en el enclave, y las técnicas y procedimientos para evitar la propagación del incendio. Un trabajo de coordinación y conocimiento mutuo que puede parecer una obviedad, pero que muy pocos puertos españoles han sido capaces de poner en marcha.

De modo que cuando se observó el humo negruzco, sucio, saliendo del NADIR, los marineros de guardia sabían perfectamente lo que tenían que hacer. Informar a los responsables del puerto para que estos llamaran a los bomberos, utilizar los medios contraincendios disponibles, aprestarse para sacar los barcos atracados en las proximidades del fuego y esperar a los bomberos en la entrada del puerto para dirigirlos hacia el barco incendiado.

Los bomberos tardaron unos 8-10 minutos en llegar al costado del NADIR. Los marineros del Port Olimpic, con el capitán del puerto al frente, ya habían sacado los barcos atracados al lado, propiciando un cortafuegos para impedir la propagación del incendio. La emergencia quedó resuelta en menos de 30 minutos, con el único daño del barco incendiado, un daño menor ya que los profesionales tardaron muy poco tiempo en descubrir por donde tenían que atacar el fuego para atajarlo. Un ejemplo de buen hacer. Un ejemplo del valor inmenso de la formación, la organización y la coordinación.

Buscador

Introduzca los términos de búsqueda