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LA COMPRA DE GRUPO TCB: OPORTUNIDADES Y PELIGROS PARA LOS PUERTOS ESPAÑOLES

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DANIEL MOLERO 08/09/2015

Blog: "Viento de Tramontana"

Cuando –previsiblemente a finales de año- las autoridades de competencia den su beneplácito a la adquisición, por cambio en el accionariado, de Grupo Marítimo TCB por parte de APM Terminals se habrán abierto nuevas oportunidades para algunos puertos españoles: fundamentalmente para el de Barcelona y el de Tenerife.

El hecho de que APM Terminals pertenezca al entramado de filiales del gigante naviero Maersk, y las alianzas marítimas internacionales otorgarán a la instalación catalana ventajas competitivas respecto a otros puertos españoles y mediterráneos con más presencia de buques de la naviera danesa y de sus socios de Mediterranean Shipping Company (MSC) en la denominada 2M.

En la actualidad Barcelona cuenta con dos terminales públicas (TCB y BEST). El posicionamiento de Maersk en el puerto no debe sino aumentar la capacidad de transbordo de la alianza que conforma con MSC, además de dar salida hacia los mercado español y centroeuropeo en forma de import-export, gracias al impulso del ferrocarril… siempre y cuando Fomento se comprometa realmente a realizar las obras en los enlaces y en los tan demandados accesos. Cabe, por otro lado, pauntar a que en estos momentos la alianza que conforman Maersk y MSC escala en la terminal BEST, mientras que en TCB lo hacen los buques de la Ocean Three, que conforman las navieras CMA-CGM, UASC y China Shipping.

Algeciras, que vive fundamentalmente del transbordo de esta gran naviera no debería temer una caída de sus tráficos en beneficio de Barcelona (si bien deben seguir atentos al otro lado del Estrecho, con la presencia de APM Terminals en TangerMed). Sin embargo, el puerto de Valencia sí podría ver mermada su volumen ya que, con la compra de TCB, tendrán dos terminales privadas una de Maersk y una de MSC a escasos metros la una de la otra. A esto se le debe sumar que el puerto catalán supera al levantino en cuanto a capacidad de comercio interior y exterior, principalmente por la coyuntura del entramado empresarial de su hinterland más cercano; y también que los costes de estiba son significativamente superiores en Valencia.

En el caso de Barcelona se debe tener en cuenta también que la previsible unión entre las dos principales navieras públicas de China (Cosco y China Shipping Container Lines) por el reordenamiento en el sector del transporte que lleva a cabo el Ejecutivo del gigante asiático, aunque pueda perjudicar la competencia entre navieras (según un informe de la consultora Drewry), puede también ser beneficioso para la capital catalana, único puerto en el Mediterráneo europeo con presencia de Hutchison Port Holdings (HPH); compañía también asociada a China y primer operador de terminales portuarias en el mundo.

Desde hace tiempo, Maersk buscaba posicionarse en el Norte de la península e incluso había sonado hace años una pre-oferta para instalarse en el muelle Prat antes de la entrada de HPH con BEST; o en Tarragona donde finalmente se aceptó la oferta de DP World y donde Maersk había dejado de escalar debido al calendario de llegadas.

La compra de TCB, que algunos medios internacionales cifran en cerca de 1.250 millones de dólares, permitirá al grupo danés unos mejores tiempos de tránsito (transit time) entre el Sudeste asiático, con escala en Europa, y las instalaciones que tiene repartidas en América, sumadas ahora a las de TCB: Tacoma, en Washington; Los Ángeles, en California; Port Elizabeth, en Nueva Jersey; Mobile, en Alabama; y Miami, en Florida; todas ellas en Estados Unidos; Lázaro Cárdenas (en construcción) y Progreso, en Yucatán; ambas en México; la que está construyendo TCB en Quetzal, Guatemala; las dos de Cartagena de Indias y Buenaventura (una a cada lado del Canal de Panamá); ambas en Colombia; cinco terminales portuarias en Brasil: en Pecem, Santos, Río de Janeiro, Paranaguá e Itajai; en Callao, Perú; en Buenos Aires, Argentina; y una última, también en construcción en el puerto de Moin, en Costa Rica.

También representará una buena noticia para el puerto de Tenerife, donde TCB cuenta con presencia en una terminal de contenedores que podrá ser también utilizada en los transbordos entre Europa y América y con la zona costa Oeste de África, donde APM Maersk cuenta con presencia en varias instalaciones. En total, a escala internacional se trata de 73 instalaciones en 40 países.

También referente a la situación en España, Maersk se ubicará con clara prevalencia en la estiba y en la patronal del sector, Anesco. Su amplia presencia en los tres principales puertos del país ejercerá una gran influencia en la toma de decisiones y en el diálogo con el Gobierno y con Bruselas; teniendo además en cuenta que la operación de compra de TCB se ha realizado poco más de un mes después a las peticiones de ampliación de las concesiones en las instalaciones portuarias previstas desde el Ejecutivo central.

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