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FINALMENTE LLEGÓ LA HORA DEL MACROJUICIO DEL PRESTIGE

  • Derecho marítimo
  • Prestige

FELIPE LOUZAN 15/10/2012

Blog: "Desde barlovento"

Casi diez años después del accidente del petrolero Prestige (un accidente que se convirtió en catástrofe por las decisiones de la autoridad marítima española), el 16 de octubre comienza el juicio oral de la causa abierta por la marea negra ocasionada.

Ante este evento, la semana pasada los medios de comunicación revelaron algunas grabaciones realizadas por el personal de Salvamento Marítimo que vienen a confirmar que la decisión de alejar el “Prestige” de la costa no contaba con la aprobación de los cargos técnicos de Fomento.

 Después de casi 10 años se va a celebrar en el recito ferial Expocoruña de A Coruña el macrojuicio del petrolero “Prestige”. Un juicio que ocasionará unos  gastos alrededor  de 1.400.000 euros en base a una duración aproximada de seis meses, de los cuales casi el 40% corresponde a los equipos y servicios necesarios para la traducción a los idiomas francés, inglés, griego y gallego. Este juicio, el más importante de la historia de Galicia, contará con la presencia de 133 testigos incluyendo al exministro de Fomento, Francisco Álvarez Cascos, 98 peritos incluyendo algunos estadounidenses que participaron en la demanda del Estado español contra la sociedad clasificadora ABS, 28 procuradores y 78 abogados.

 La prensa empieza a animarse y comienzan a surgir novedades que confirman que la decisión de alejar el petrolero de la costa no contaba con la aprobación de los técnicos, tal como siempre mantuvo el entonces Director General de la Marina Mercante, López Sors. Resulta sorprendente que Salvamento Marítimo no aportara esas grabaciones, a pesar de que fueron solicitadas insistentemente por los abogados del capitán Mangouras. No tiene justificación posible que esas cintas no fuesen entregadas en tiempo y forma, a no ser que evidentemente se pretendía ocultar información para seguir manteniendo la gran mentira de que la orden de alejamiento estaba respaldada por los técnicos de Marina Mercante. Así, en las grabaciones se pueden oír frases como “O jodes La Coruña o jodes toda la costa” o que Mangouras “Es un pobre paisano que lo metieron en un barco, lo agarraron dos remolcadores, lo sacan a la mar abierta y encima lo obligan a arrancar la máquina. Tu fíjate que cosa más kafkiana”.

 Es evidente que con la decisión de alejamiento resultaron afectados por el chapapote casi3.000 kilómetrosde costa, más de 1.100 playas contaminadas, varios cientos de miles de metros cuadrados de rocas impregnadas de chapapote, cientos de toneladas en los fondos marinos de la plataforma continental, entre 115.000 y 300.000 aves muertas o niveles elevados de HAP’s (Hidrocarburos Aromáticos Policíclicos) en la biota y sedimentos. A los daños anteriores hay que sumarle los miles de personas afectadas por la marea negra y otros empleos directamente relacionados, todos los daños económicos y los gastos derivados de la recuperación del fuel contenido en el pecio o los gastos ocasionados por el juicio contra la sociedad de clasificación ABS en los Estados Unidos.

Los daños ocasionados por el vertido de más de 63.000 toneladas de fuel no podían ser peores. La decisión de alejar el buque fue totalmente precipitada, errónea e inadecuada y sin tener en cuenta las lecciones de accidentes anteriores, las características de la carga, la climatología de la zona, la época del año, las predicciones meteorológicas, o el estado del buque. Y lo que es peor, la errónea decisión fue tomada sin hacer previamente una evaluación de los daños, un análisis de los riesgos y las posibles alternativas. Ahora que se conoce el contenido de las grabaciones que mantuvieron los directivos técnicos de Fomento el día 14 de noviembre de 2002, queda claro que durante estos años de instrucción de la causa ha imperado la ley del silencio impuesta a los técnicos de marina mercante.

Todo induce a pensar que la decisión tomada por López Sors, director general de Marina Mercante, se basó únicamente en la suposición de que el fuel se iba a congelar en los fondos marinos. Una esperanza vana y sin fundamento.

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