Volver al listado de noticias

FERNANDO VERDEJO HA ENTRADO EN PUERTO

  • Gente del mar
  • Obituario

JUAN ZAMORA 19/12/2018

Blog: "El barógrafo"

Murió hace cuatro días un magnífico escritor, un caballero del mar, una persona de exquisita bondad, poseedor de una de las miradas más limpias que he conocido, entrañable, con una sensibilidad que traspasaba cualquier prejuicio, ajeno a la vanidad, a la soberbia y al rencor, esas emociones corrosivas que hieren a tanta gente. Ha fallecido Fernando Verdejo. Capitán de la marina mercante, con una brillante carrera al mando de buques suecos en aquellos años franquistas, cuando miles de marinos españoles tripularon las flotas de armadores americanos, ingleses, noruegos, alemanes... Y escritor en edad otoñal, autor de una obra memorable: "El Maria del mar ha entrado en puerto".

Atraido por el título y por la portada, ese dibujo lleno de autenticidad, lejos de las filigranas estéticas que necesitan un discurso para entenderlo, compré el libro de Fernando Verdejo una tarde espesa que amenazaba lluvia, cuando paseaba por La Central, uno de mis lugares favoritos en Barcelona, una libreria rebosante de libros, es decir, rebosante de vida, de historia, de cultura, de esfuerzo, de experiencia y de sabiduría. Todo eso hallé en "El Maria del Mar ha entrado en puerto", todo eso y el placer de las emociones que despierta una literatura verdadera. Lo escribí en estas mismas páginas: 

Leí el libro de Verdejo durante una mañana calurosa del mes de julio, de un tirón, entre las 6 de la mañana y las 12, mediodía hora oficial, ganado por la prosa sincera y llana del autor, y por su mirada transparente y respetuosa sobre situaciones, circunstancias y personas. Disfruté cada relato, y en cada relato aprendí algo gozoso que alimentó mi optimismo por la vida. Pero hubo dos que me obligaron a reposar la lectura y me arrancaron lágrimas de corazón, un torrente emocional que hacía mucho tiempo que no sentía. El relato titulado “Maureen”, una historia de amor y de muerte contada con una exquisita sensibilidad; y el que le sigue, titulado “Manuel Castro”, un marinero simple, indefenso y fiel que, como tantos otros marinos, veía en los paisajes cambiantes de la cubierta, a la luz de la luna, sombras chinescas con las que construir mil y una historias.

No tuve la suerte de conocer a Fernando Verdejo cuando los dos eramos jóvenes. Me hubierra gustado compartir con él los sueños, las ilusiones y los fracasos que la vida nos depara. Le conocí ya mayor, a raiz de mi comentario en NAUCHERglobal sobre su libro, y luego coincidimos en reuniones y comidas de marinos y escritores (era miembro de la Asociación Catalana de Capitanes de la Marina Mercante). Suficente para apreciar la grandeza de su corazón, la sencillez de su trato y la lucidez de sus opiniones. He empezado a releer "El Maria del Mar ha entrado en puerto", y siento a mi lado la mirada tierna de Fernando Verdejo, su palabra cálida, su aliento de gran escritor.

 

Noticia relacionada

El María del Mar ha entrado en puerto

Buscador

Introduzca los términos de búsqueda