Volver al listado de noticias

EVITAR OTRO PRESTIGE

  • Prestige

JUAN ZAMORA 30/06/2013

Blog: "El barógrafo"

En su alegato final, el abogado del Estado en el juicio del Prestige, Javier Suárez, afirmó que el Tribunal ha de condenar severamente al capitán Apostolos Mangouras “para evitar otro PRESTIGE”.

El universo marítimo, armadores, gentes de mar, autoridades portuarias y todos los agentes cuya mediación depende del trabajo del buque, llevan diez años de creciente malestar con el absurdo y ridículo comportamiento de las autoridades españolas en el siniestro del petrolero matriculado en Bahamas. Sin tapujos han admitido durante el juicio, de forma estentórea en los alegatos finales, que han castigado a Mangouras, y pretenden ahora su condena, como chivo expiatorio de los supuestos pecados del armador. Justicia medieval en los países bárbaros. Condenan al padre por los crímenes del hijo, y al marido por los delitos de la esposa.

Además de esa infamia, compartida por todos los togados que han pedido la condena de un hombre inocente, Javier Suárez, abogado del Estado, lanza ahora un mayúsculo disparate. Encerrado en su burbuja de manuales de Derecho, el hombre quizás imagina que los accidentes marítimos se arreglan con condenas judiciales. ¡Válgame el cielo! Decenas de años de intensa reflexión de la comunidad marítima internacional, para dejar sentado que el único camino para evitar siniestros futuros pasa por una investigación técnica,  independiente y profesional, de las causas del accidente, con las recomendaciones de cambios legales, organizativos u operacionales que resulten pertinentes, echados a la basura por el descubrimiento del letrado Suárez: los accidentes se evitan linchando al capitán y condenándolo a una pena ejemplar. Fácil y cómodo, pero falso.

Las autoridades condenaron a Francisco Rodríguez Castedo, capitán del URQUIOLA, para no asumir sus propios errores en la cartografía oficial y en la orden precipitada y absurda de hacer salir el buque. Y esa condena no evitó el siniestro del AEGEAN SEA. Condenamos al capitán Stavridis, que ninguna culpa tenía de las malas prácticas del servicio de practicaje y que no pudo evitar que su buque, atrapado en un cruce de mar y viento, sin el auxilio preceptivo de los remolcadores, se fuera contra las piedras de la torre de Hércules. Pero la condena de Stavridis no evitó el desastre del PRESTIGE. Y la condena de Mangouras, si fuera el caso, no evitará el próximo siniestro.

Tenemos un serio problema con la actual Administración marítima, falta de una organización eficaz y de una cultura de la seguridad seria y honrada. Lo del culpar siempre al capitán con el propósito de desviar nuestras propias culpas nos ha conducido a unos accidentes perfectamente evitables de haber contado con autoridades competentes y profesionales.

Tengo la sospecha de que el abogado Suárez es demasiado inteligente para creerse la milonga de que condenando a Mangouras evitaremos otro PRESTIGE. Y, por supuesto, estoy seguro de que el tribunal no tiene la menor duda.

Buscador

Introduzca los términos de búsqueda