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EUROPA PRETENDE DEMOCRATIZAR LOS SISTEMAS DE FIJACIÓN DE TARIFAS, ¿ES EL FIN DE PUERTOS DEL ESTADO?

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DANIEL MOLERO 26/05/2015

Blog: "Viento de Tramontana"

Nuevo varapalo europeo para el Gobierno de España y, por extensión, para el Ministerio de Fomento y Puertos del Estado. Uno más. Nadie en Europa entiende que desde sendos despachos de la capital –en el madrileño paseo de la Castellana o en la avenida del Partenón- fijen el rumbo económico que deben seguir las instalaciones portuarias calificadas de interés general. Y así se lo hicieron saber la semana pasada, desde Atenas, en el encuentro de la Asociación Europea de Puertos (ESPO), presidida por el subdirector general de estrategia y comercial de la Autoridad Portuaria de Barcelona, Santiago García-Milà.

Hacía tiempo que desde Europa nadie hablaba tan claro: el ponente de la futura legislación portuaria europea, Knut Fleckenstein, señaló que "no tiene ningún sentido que las tasas del puerto de Barcelona se decidan en Madrid, ni las del puerto de Koper en Liubliana", un aviso evidente de lo que pasará en el debate sobre la propuesta de regulación en el seno del grupo de Transportes del Parlamento Europeo, que tendrá lugar este próximo mes de junio.

Según Fleckenstein, la futura regulación habla de autonomía de los puertos para fijar sus propias tarifas, lo que favorecerá a los usuarios, con independencia de lo que opinen –siempre de forma partidista y/o electoralista y/o sectaria- desde las capitales de los Estados. Antes de finales del presente año está previsto que el Parlamento Europeo abra la votación para fijar una política portuaria común en la que –a priori- no cabrían ni la gestión centralizada ni las circunstancias de la venta de instalaciones portuarias a la iniciativa privada, como es el caso del puerto griego de El Pireo.

Este año la Comisión Europea, bajo la batuta de la comisaria Violeta Bulc, pretende someter a revisión el Libro Blanco de Transportes, fechado en el año 2011, y ajustarlo y aproximarlo a los objetivos actuales y a los cambios que ha contemplado la industria marítima en los últimos años.

Bruselas, según señalaba la secretaria general de la ESPO, Isabelle Ryckbost, quiere "levantar las fronteras marítimas de la Unión Europea" porque, en consonancia con la industria se han dado cuenta que el mercado interior comunitario debe potenciarse.

Entre las propuestas que marcarán el futuro marítimo/portuario europeo está la ya citada búsqueda de autonomía en la fijación de precios. Sin embargo, no serán las únicas medidas. La definición de los niveles de calidad por parte de cada instalación, la libertad en la provisión de los servicios, la transparencia en las finanzas y la claridad en las ayudas estatales y públicas forman también parte de la modificación de la regulación del transporte que llegará a finales de año. En el caso de España, el único organismo con potestad para realizar estas tareas no es otro que Puertos del Estado, en contra de la opinión de la industria y de los principales puertos del sistema, con Barcelona, Algeciras y Valencia a la cabeza.

En este sentido, y sin citar específicamente el caso español, desde la ESPO, aplaudieron la medida que Bruselas quiere generalizar: la modificación de los sistemas de gestión portuarios.

A mediados del pasado mes de abril, NAUCHERglobal publicaba en exclusiva una información proveniente de las altas esferas de la Comisión Europea en la que nos hacíamos eco de la idea de iniciar el desmantelamiento de Puertos del Estado, tal y como existe actualmente (leer información relacionada). La modificación de los sistemas de tarificación no es más que un nuevo paso en este sentido.

El propio Fleckenstein señalaba en rueda de prensa anterior a la conferencia de la ESPO que la regulación excesiva acabaría con los puertos ("Too much regulation, no ports", dijo). Asimismo, el representante de la UNCTAD, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, Vincent Valentine, apuntaba desde Atenas que ante el panorama actual –crecimiento económico y dinamismo de la producción industrial en Europa; moderación del PIB en Asia; concentración de navieras y barcos cada vez más grandes; mayor mercado interasiático, etc.- el principal reto de los puertos es incrementar volúmenes tanto en mar como en tierra, sin perder la perspectiva medioambiental de reducción de emisiones.

Además, la secretaria general de la ESPO apuntó también la necesidad de que las redes transeuropeas de transporte, cuyo core network fue adoptado hace ya dos años, se mantengan como base de la futura política europea no sólo para los puertos, sino también para el resto de infraestructuras que forman parte del sistema. Una alusión a la pobre política de inversión del Ministerio de Fomento en la licitación e inicio de obras en el denominado corredor del Mediterráneo.

Si a las elecciones del pasado domingo, con la pérdida de poder en Comunidades Autónomas –hasta ahora- claves para la política de inversiones del Ejecutivo de Mariano Rajoy, se le suma que desde Bruselas se han cansado de ciertas mediocridades en materia marítima y portuaria, el resultado es un final de año convulso para el Gobierno y, por extensión, para el Ministerio de Fomento y Puertos del Estado. Veremos cómo capean la situación desde los despachos oficiales. Aunque no sería de extrañar que la Moncloa persevere en la senda del inmovilismo.

 

* Encuesta sobre el sistema de tasas y tarifas marítimo-portuarias en España.

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