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ESPAÑA DA REFUGIO A UN BUQUE QUIMIQUERO AVERIADO FRENTE A FINISTERRE

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NAUCHERglobal, Ricardo Enebros 08/02/2016

La pasada semana, la España marítima cumplió impecablemente con uno de sus deberes: dio refugio al MODERN EXPRESS, el "car carrier" que escoró gravemente por un corrimiento de carga el día 26 de enero navegando entre Estaca de Bares y Oussant, que se mantuvo diez días a la deriva y pasó de aguas de salvamento británicas a francesas y finalmente atracó en Bilbao, donde descargará y reparará los daños producidos por la escora en el buque y en la carga.

 

La imagen pésima que España mostró en 2002 con la gestión disparatada y errónea del siniestro del petrolero PRESTIGE, al que se le negó un lugar de refugio, se condenó al naufragio y finalmente se culpó al capitán del buque de los errores cometidos por las autoridades españolas, está siendo poco a poco rehabilitada. LA DGMM decidió contra viento y marea conceder refugio al MODERN EXPRESS, evitando así su hundimiento y la contaminación del medio marino. Los prácticos del puerto de Bilbao dieron una lección de profesionalidad metiendo en puerto con éxito al escorado buque portavehículos.

Y seguimos. A última hora de ayer, el buque quimiquero HUSEYN JAVYD, con bandera de Malta, 93 metros de eslora, 3.456 toneladas de peso muerto, cargado con 2.700 toneladas de parafina, que se dirigía desde Turquía a Amsterdam for orders, fue autorizado por la Capitanía Marítima de La Coruña y la DGMM afondear en el seno de Corcubión para reparar una avería en la turbo. El quimiquero hizo llegar su petición de refugio mientras navegaba con rumbo norte por el dispositivo de separación de tráfico de Finisterre.

Al HUSEYN JAVID se le impuso, entre otras condiciones, la escolta del remolcador DON INDA. No hay duda, aprendimos para bien del error del PRESTIGE.

 

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