Volver al listado de noticias

ESPAÑA CONSOLIDA SU CATEGORÍA EN EL CONSEJO DE LA OMI

  • Administración marítima
  • Entorno marítimo
  • Internacional

NAUCHERglobal, Ricardo Enebros 02/12/2017

Del 27 de noviembre al 1 de diciembre se ha desarrollado en Londres, en la sede la Organización Marítima Internacional (OMI, o IMO, en siglas inglesas), la 30 Asamblea General, máximo órgano de decisión, en el que participan los 172 países miembros, los tres países asociados y los numerosos organismo, institutos y asociaciones que han conseguido el estatus de observadores. Uno de los cometidos habituales de las asambleas de la OMI, además de aprobar las líneas generales de la organización y los nuevos convenios que hayan preparado los comités respectivos (seguridad marítima, prevención de la contaminación, facilitación del tráfico), es elegir el Consejo ejecutivo que ha de dirigir la OMI en los dos años que median entre las Asambleas.

En esta 30 Asamblea no había convenios nuevos a discutir, de modo que la elección del Consejo ha ocupado el primer plano de las sesiones. El Consejo de la OMI está formado por 40 miembros, elegidos en tres bloques. En el primero, grupo A, se integran los 10 países más relevantes en la provisión de servicios marítimos internacionales; en el grupo B están otros diez países con intereses mayores en el tráfico marítimo internacional; y el tercer bloque, grupo C, lo forman 20 países “con intereses especiales en el transporte marítimo que garantizan la representación de todas las grandes regiones geográficas del mundo”.

Tradicionalmente, la teórica elección de cada grupo se pactaba entre bastidores, teniendo en cuenta que el margen para elegir está muy tasado. Pero siempre había países que pugnaban por entrar en el Consejo o cambiar de categoría, del grupo C al B y del B al A. La pertenencia al Consejo constituye un honor y el manejo de una porción de poder que no se tiene fuera.

Hay que hacer política, mucha política. Política real y verdadera, no esos cacareos de dimes y diretes, ese vuelo gallináceo que entre nosotros practican no pocos ejercientes low cost de la política. Hay que fajarse en los comités de la OMI, hay que trabajar con los embajadores de cada país y hay que asegurar complicidades si un país quiere pertenecer al Consejo.

España entró en el grupo B del Consejo de la IMO en 1973 y desde entonces siempre ha sido reelegido. Pero este año pintaba mal. Estados de la importancia de Argentina, Indonesia y Marruecos, países cada vez más destacados en el concierto mundial, y México o la República Sudafricana, no ocultaban sus aspiraciones de entrar en el Consejo o ascender a ese grupo B. Y alguien debería dejar el sitio. Por no hablar del propósito de numerosos países de desalojar a Rusia del grupo A.

El director general de Marina Mercante, Rodríguez Valero, estuvo toda la semana bregando para que España fuera elegida en el grupo B del Consejo. El ministro de Fomento, Iñigo de la Serna, acudió también a Londres, donde pudo conocer de primera mano la importancia de la OMI, la agencia especializada de las Naciones Unidas con mayor actividad y competencias, y por ende la magnitud de los asuntos marítimos del departamento que dirige, un ministerio sospechosamente pegado al ladrillo y al hormigón que hasta ahora ha venido ignorando la necesidad de que los intereses marítimos de España estén presentes y bien representados en todos los foros y eventos internacionales.

Rodríguez Valero pronunció ante la Asamblea un vibrante discurso que añadió a las notas protocolarias y los datos habituales, insoslayables, un sentido trazo emocional. Cómo marino de profesión que soy, y tras haber dedicado una vida entera al mar, prefiero hablarles con el corazón, confesó, y a partir de ese punto su discurso ganó en densidad y convicción. La voz de España en el Consejo, contribuirá al fortalecimiento de la organización, procurando una continua cohesión de la pluralidad de intereses y sensibilidades que conforman hoy día el transporte marítimo internacional… Por ello les pido su apoyo a la candidatura de España, remató. Y convenció. España fue elegida en la categoría B del Consejo de la IMO con 137 votos de los 162 votos válidos emitidos. Alemania obtuvo 146 votos; India, 144; Australia, 143; Francia, 140; Canadá, 138; España, 137; Brasil, 131; Suecia, 129; Países Bajos, 124; Emiratos Árabes Unidos, 115. Un gran éxito.

 

 

 

 

Buscador

Introduzca los términos de búsqueda