Volver al listado de noticias

EL ‘VB HISPANIA’ CAMINO DE ALIAGA REMOLCANDO AL ‘MODERN EXPRESS’

  • Gente del mar
  • Salvamento Marítimo
  • Navieras
  • Empresas marítimas

NAUCHERglobal, Juan Zamora 28/09/2016

Pocas personas adivinarían en Jose Manuel Chaviano Izaguirre al capitán del remolcador de altura BV HISPANIA, 48 metros de eslora y 13 de manga, armado con dos motores de 3.100 caballos y una dotación de 12 tripulantes. José Manuel Chaviano luce un hermoso brillante en la oreja, es de baja estatura, piel morena, sonrisa franca y viste con el desaliño propio de quien puede permitirse el lujo de no perder el tiempo en esas zarandajas.

Todos los tripulantes del VB HISPANIA, incluido el alumno de máquinas y el capitán, son cubanos. Navegan legalmente autorizados por la administración que preside Raúl Castro, contratados a través de una agencia de contratación de marinos por el grupo Boluda, presidido por el empresario valenciano Vicente Boluda, socio y seguidor del Real Madrid y armador del HISPANIA. El remolcador lleva bandera de Malta, matrícula de Valletta. Hablamos del remolcador elegido para llevar desde Bilbao a Aliaga, en Turquía, al buque MODERN EXPRESS, el carcarrier de 164 metros de eslora y 28 de manga, especializado en el transporte de vehículos, famoso en el mundo marítimo por su azaroso salvamento a principios del mes de febrero del presente año.

El MODERN EXPRESS lanzó un mensaje de socorro el pasado 26 de enero, cuando navegaba entre Finisterre y Land’s End, aludiendo a una escora permanente que ponía la nave en peligro inminente de naufragar. En un primer momento fueron los servicios de salvamento marítimo británico quienes se hicieron cargo de la emergencia, pues a ellos les correspondía por la zona en que se hallaba el buque en peligro, pero pidieron a Salvamento Marítimo español que se ocuparan del rescate de la tripulación, 22 marinos filipinos, misión que Sasemar cumplió con presteza y profesionalidad. Ningún herido, todos a salvo.

Sin tripulación, acostado en el mar sobre estribor, el MODERN EXPRESS seguía derivando hacia el Este empujado por los fuertes vientos y el temible oleaje que acompaña a los clásicos temporales de invierno en el Atlántico norte, de modo que salió de la zona de salvamento asignada a Gran Bretaña y entró en la zona responsabilidad de Francia. A todo esto, el armador del buque había contratado a la empresa de salvamento Smit Salvage, quizás la más prestigiosa del mundo, la misma que contrató el armador del PRESTIGE la tarde del día 13 de noviembre de 2002 para hacerse cargo del salvamento del petrolero. Sin excepción, todos esperaban un inminente naufragio, que el MODERN EXPRESS cayera hacia el fondo del océano, vencida toda resistencia. Pero pasaron los temporales y el buque seguía a flote. Había aumentado algo la escora, pero el casco seguía intacto.

Los técnicos de Smit Salvage pidieron a las autoridades francesas un lugar de refugio para salvar el buque, pero éstas se manifestaron incapaces de tomar una decisión. Entonces, pese a la funesta experiencia  que sufrieron durante el siniestro del PRESTIGE cuando les respondieron que no había nada que tratar, que el petrolero debía irse out, away, miraron a España. El actual director general de Marina Mercante, la Autoridad Marítima Española como se le conoce internacionalmente, aprendió la lección del PRESTIGE, que él vivió como profesor de la Escuela Superior de Náutica y Máquinas de La Coruña. Se reunió con sus colaboradores, consultó con los expertos (los prácticos quiero decir) y con el puerto de Bilbao y resolvió autorizar la entrada del MODERN EXPRESS con las lógicas condiciones técnicas y financieras. Los prácticos hicieron un trabajo impecable en la fatigosa maniobra de atraque del buque, el día 3 de febrero, y han vuelto a repetir sacándolo de puerto el pasado 20 de septiembre, martes, con ayuda de cuatro remolcadores de Ibaizábal, que entregaron el MODERN EXPRESS, ya fuera del puerto, al remolcador VB HISPANIA que manda el capitán José Manuel Chaviano.

La decisión de refugiar el buque en Bilbao y el éxito de la maniobra de atraque con 43 grados de eslora permitió a España recuperar buena parte del prestigio echado a perder por la desastrosa gestión del accidente del PRESTIGE y la detención y procesamiento de su capitán, Apóstolos Mangouras. Además, en estos casi ocho meses, el MODERN EXPRESS ha necesitado cuantiosos servicios y trabajos que han sido encargados a empresas locales. Refugiar al MODERN EXPRES ha resultado un gran acierto y un buen negocio, sin contar el salvamento de buque y carga y el daño ecológico que hemos evitado.

 

EL DESTINO DEL BUQUE

 

Si todo marcha bien, el tiempo acompaña, el tren de remolque aguanta y en el HISPANIA no se produce ninguna avería grave, el capitán Chaviano tiene previsto llegar a Aliaga el próximo lunes 10 de octubre, tras 20 días de travesía por el Cantábrico, por las costas portuguesas del Atlántico y finalmente cruzando el Mediterráneo de Oeste a Este. Pasado el estrecho de Gibraltar, tiene previsto acortar el remolque de 900 metros a 600 metros, previsión prudente para impedir que en algún momento la catenaria del tren de remolque pueda tocar el fondo del mar. El HISPANIA conoce bien el puerto de Aliaga. Su última misión fue entregar en ese puerto un bulkcarrier de 30.735 toneladas de peso muerto destinado al tráfico por los grandes lagos entre Canádá y Estados Unidos. Más de dos meses duró el remolque del PETER entre Montreal y Aliaga, un viaje sin mayores contratiempos a pesar de la larga distancia recorrida.

De las numerosas preocupaciones que nublan la preparación de un viaje marítimo como el que le han encargado al VB HISPANIA los armadores coreanos del MODERN EXPRESS, sólo una ha resultado molesta y conflictiva. El capitán Chaviano Izaguirre preparó un plan de remolque, trámite exigido por las autoridades marítimas para despachar el buque, con un clásico tren de remolque que incluía sendos tramos de cadena de 27 metros, uno fijo a estribor y otro a babor de la proa del MODERN EXPRESS. Pero a las autoridades españolas y a los prácticos de Bilbao, esos tramos de cadena les parecieron insuficientes y le obligaron a añadir otros 27 metros a cada banda. Lógicamente, las autoridades no consideraron negociable la exigencia. La seguridad no se discute.

Dicen que en Aliaga el buque será desguazado, pero no pocos profesionales sospechan que un buque en las buenas condiciones del MODERN EXPRESS no acabará convertido en chatarra, simplemente reparará y con un casco repintado, un nombre nuevo y la documentación adecuada se dedicará a tráficos marginales en aguas con escaso control: Oriente Próximo, Asía y África.

Durante los casi ocho meses que el MODERN EXPRESS ha pasado en Bilbao se han ido conociendo hechos y circunstancias que lo han colocado bajo sospecha. El pesaje de la madera, 3000 toneladas según el manifiesto de carga, arrojó un resultado sorprendente. En realidad, la madera pesaba unas mil toneladas más. Por Bilbao han pasado funcionarios de Gabón, lugar de carga de la madera, un juez belga, técnicos panameños y abogados que defendían los cuantiosos intereses en juego. Esa carga extra situó el centro de gravedad del buque bastante más arriba de lo que debía estar de acuerdo con el cálculo realizado con la carga declarada, lo cual pudo influir en las causas de la escora que dio lugar al inicio del siniestro, pues todo parece indicar que no fue causado, como se suponía, por un corrimiento de carga debido a los balances provocados por el temporal.

La investigación del accidente ha quedado en manos del Departamento de Investigación de Siniestros y Accidentes Marítimos, organismo que forma parte de la Dirección General de Marina Mercante de Panamá, pues es el estado de bandera quien tiene la obligación, ex SOLAS, de investigar las causas del siniestro y proponer las medidas que crea necesarias para no repetir la experiencia, aunque quienes deben tener la mejor información, tal vez única, sean los técnicos de Smit. Veremos, cuando se haga público el informe, si la investigación del accidente se limita a recopilar unos cuantos lugares comunes, cerrando los ojos antes los hechos que no coincidan con una historia confesable del siniestro.

 

Buscador

Introduzca los términos de búsqueda