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EL PRÁCTICO CONDENADO POR EL ACCIDENTE DEL ‘COSCO BUSAN’ PLEITEA PARA RECUPERAR SU TÍTULO

  • Gente del mar
  • Derecho marítimo

NAUCHERglobal, Juan Zamora 15/02/2013

El práctico del puerto y bahía de San Francisco, California, John Joseph Cota, condenado a diez meses de prisión tras reconocer su culpa y llegar a un acuerdo con la juez del distrito norte del estado de California encargada del caso, acusado de sendos delitos contra la ley de protección de las aguas (Clean Water Act) y contra la ley de las aves migratorias amenazadas (Migratory Bird Treaty Act), ha presentado una demanda contra las autoridades marítimas de los Estados Unidos (United States Coast Guard, USCG), con el fin de recuperar su título de capitán de la marina mercante, que le fue arrebatado como pena supletoria en la sentencia judicial.

Recordemos los hechos por los que John Joseph Cota fue encausado y pasó diez meses en prisión. El práctico Cota embarcó el día 7 de noviembre de 2007, sobre las seis de la mañana, hora local, en el portacontenedores BUSAN COSCO con la intención de sacar el buque de puerto y dejarlo en franquía. El BUSAN COSCO ondeaba entonces bandera china, registro de Hong Kong, con toda la oficialidad de nacionalidad china (ahora se llama MSC VENEZIA, pero conserva sus vinculaciones con China, bandera y tripulación). Fue construido en Corea del Sur por Hyundai Heavy Industries en el año 2001, con 274,6 metros de eslora, 30,9 metros de manga y 12,2 metros de calado. Arquea 65.131 (GT), la máquina cuenta con 77.600 caballos de vapor y alcanza en la mar una velocidad de 26 nudos.

El 7 de noviembre de 2007 salía despachado hacia Hong Kong, era un día de niebla espesa. El práctico pidió un remolcador firme a popa, el REVOLUTION, de 135 toneladas de tiro y 5080 CV, y esperó hasta casi las ocho por ver si aclaraba, pero finalmente decidió salir. La niebla sólo permitía una visibilidad por la proa de entre 300 y 400 metros, de modo que desde el puente sólo veían unos metros más allá dela roda. Conel remolcador tirando abrieron la popa del atraque 56 del puerto de Oakland y dieron rumbo hacia el paso entre las torres Delta y Eco del puente sobre la bahía de San Francisco, el conocido San Francisco-Oakland Bay Bridge. 

Hacia las 08.30 horas, desde la proa, el contramaestre llamó al puente  del buque angustiado porque iban directos contra una enorme masa de hormigón armado que se erigía frente a ellos. La velocidad del buque era en aquel momento de 5,6 nudos. El práctico que, como es habitual, mandaba la maniobra, ordenó primero timón todo a estribor y después todo babor, pero no pudo evitar que el costado de babor del BUSAN COSCO raspara a fondo el pilar D del puente que une Oakland y San Francisco. El resultado fue una irregular grieta de 67 metros de largo por unos 4 metros de anchura media. Nada irremediable, ni siquiera importante, el buque no corría peligro, la carga permanecía intacta y nadie había sufrido lesión alguna.

El práctico llevó el barco accidentado al fondeadero y dio parte a las autoridades, practicaje y Coast Guard. En el camino derramaron unos 185.000 litros, 172 toneladas, del combustible del buque, un fuel pesado de densidad 0,93. La desgracia quiso que el derrame se extendiera por la bahía y según las autoridades causara la muerte de unos 2.000 pájaros, entre ellos pelícanos marrones, una especie en peligro de extinción, y alcas (aves pequeñas emparentadas con el pájaro bobo), especie protegida.

El examen de John Joseph Cota y las pruebas de toxicología (alcoholemia y drogas) que le efectuaron inmediatamente después del accidente dieron resultado negativo. Sin embargo, en los meses siguientes, el práctico Cota tuvo que leer en los medios que le acusaban de no haber informado a las autoridades, ni a la Corporación de Prácticos, de estar medicándose contra la apnea del sueño con una sustancia que podía producir somnolencia y pérdida de facultades para dirigir un vehículo. El medicamento, Provigil, es de uso corriente en todo el mundo. Poco tiempo después, lo que pudiéramos llamar la Corporación de Prácticos de San Francisco (Board of Pilot Commissioners for the Bays of San Francisco, San Pablo and Suisun) hacía público un demoledor informe contra John Cota, proponiendo su expulsión como práctico y la suspensión temporal de su título de capitán de la marina mercante. Finalmente, el práctico Cota, que había intentado cargar sobre el capitán del Busan Cosco la responsabilidad del accidente, una táctica que hasta ahora había dado buenos resultados, arrojó la toalla, pidió la jubilación y aceptó la derrota de su sentencia.

Contras el fallo de esa sentencia que inhabilitaba su título de capitán recurre ahora por vía judicial el práctico Cota, de 67 años. 

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