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EL PORT VELL DE BARCELONA, UN EJEMPLO DE FUTURO

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NAUCHERglobal, Daniel Molero 24/04/2019

El director de la Gerència Urbanística Port Vell, Joan Coldecarrera, ha recibido esta mañana en su sede institucional a los medios de comunicación especializados en un encuentro en el que ha explicado los principales proyectos del espacio gestionado (cerca de 70 hectáreas o 700.000 metros cuadrados) de cara a los próximos años. Port Vell es, desde hace décadas, referencia internacional en la conjugación puerto-ciudad y un modelo de integración con Barcelona, al margen de ser atracción turística de primer nivel, y en la colaboración con vecindad y comercio de los barrios que rodean el espacio (Barceloneta y Gótico Sur).

Para continuar en la senda del crecimiento y seguir la apuesta de futuro, Colldecarrera ha señalado en primer lugar las cifras macroeconómicas: el entorno de Port Vell, según un estudio encargado a la Universitat de Barcelona, genera un impacto de facturación directo de 1.075 millones de euros que, sumado a 736 millones de euros que se generan de forma indirecta e inducida, llega a una cifra total de 1811,5 millones de euros (unos 5 millones de euros diarios), con una contribución general al PIB de 904,2 millones; 459,1 millones de euros correspondientes a las rentas del trabajo; y más de 12.600 empleos.

Sin duda, se trata de cifras que hablan muy bien de qué es Port Vell. No obstante, necesita continuar con las mejoras para culminar el proceso de integración con la ciudad de Barcelona. Para ello, el director ha indicado una serie de actuaciones previstas para, en un plazo máximo de unos cuatro años, mejore la percepción del puerto para la propia ciudadanía, con la connivencia del ayuntamiento de la capital catalana, el Gobierno de la Generalitat y de la propia autoridad portuaria, de quién depende.

En este proceso hay actuaciones de todo tipo: desde obras menores, como la nueva señalización (la existente tiene 30 años) para hacerla más intuitiva, más visible y mejorar la propia imagen; el proyecto semafórico de la Rambla de Mar (la pasarela que une las Ramblas de Barcelona con la zona de Maremàgnum); o una nueva conectividad marítima, con lanzaderas que unan el Portal de la Pau con el muelle de Levante o el muelle de Pescadores con el muelle de España.

Educación, formación y empleo: claves de futuro

Muchos son los aspectos previstos en la mejora total del entorno de Port Vell, pero sin duda, destacan, por su importancia la nueva ubicación de la Facultad de Náutica de Barcelona, que este año cumple 250 años y cuyo edifico ha quedado obsoleto desde hace años. Se está negociando con la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), propietaria del actual edificio, su futura sede: irá ubicado en el muelle de Levante y, en el proyecto previo constan unos 14.000 metros cuadrados de los que unos 7.000 serían para usos de la facultad y los 7.000 restantes para acoger a empresas del sector marítimo y portuario vinculadas, sobre todo, con la tecnología y la universidad. Es un proyecto a tres años vista, de ir bien todo el proceso de negociación y la consecución de los permisos pertinentes, etc. Port Vell pretende, en cualquier caso, quedarse con la explotación del anterior edificio, quizá con la intención de ampliar un Pier 01 Tech City, que comienza a quedarse corto de espacio ante la magnitud de emprendeduría que existe en Barcelona.

También habrá lugar (de hecho, ya existe) para la formación vinculada al sector profesional, con la ubicación del Instituto de Náutica (y de todos sus talleres) en el edificio El Far, el antiguo Consorci El Far que, el actual ayuntamiento desvinculó de las empresas del sector que allí había (incluido NAUCHERglobal) para darle un uso “social”, que decían.

La cultura, factor esencial

Respecto al aspecto cultural destacan dos actuaciones por encima del resto: el Port Center y el futuro Hermitage. Del primero, cabe señalar que los problemas que ha habido (paralización de obras incluida) están en vías de ser solucionadas. Si todo va por los cauces de la normalidad y hay acuerdos (políticos, económicos y patrimoniales) en unos dos años, el Port Center, antigua sede del puerto de Barcelona (desde el año 1918), pretende ser un centro de referencia como herramienta de divulgación y entretenimiento para la promoción del puerto catalán entre los vecinos de la ciudad y los visitantes. En su planta superior acogerá, además, un gran espacio diáfano para encuentros de carácter institucional y la sala del consejo de administración de la autoridad portuaria, entre otros.

Respecto del Hermitage, que estaría ubicado contiguo a la futura Facultad de Náutica, en la nueva bocana; el proyecto está ahora en manos del ayuntamiento de Barcelona, que no decidirá anda hasta pasadas las próximas elecciones municipales. Como publicó la pasada semana NAUCHERglobal (leer la información en este enlace) se prevé que la inversión prevista, de unos 50 millones de euros, presenten una obra del reconocido arquitecto japonés Toyoo Itō, premio Pritzker de arquitectura y autor, por ejemplo de la Fira de Barcelona en L'Hospitalet, para atraer a miles de entusiastas del arte a la Ciudad Condal. El proyecto está condicionado, en todo caso, al análisis de solvencia y viabilidad, además de a los propios aspectos artísticos de las exposiciones temporales o permanentes.

Mejora en la integración urbanística

Otro de los proyectos para armonizar mejor el espacio que une el puerto con la ciudad será la denominada Balconada del Moll de la Fusta, un proyecto con una inversión prevista de 2 millones de euros que está en manos del ayuntamiento (cedido por el puerto) y que prevé generar varios espacios más agradables al paseo, a la estancia y al disfrute junto al paseo de Colón, arteria que une puerto y ciudad. En otoño se prevé que puedan licitarse las obras. En este mismo punto está la renovación del muelle de Pescadores (cuya nueva lonja y espacio ciudadano estará lista en un máximo de dos años) para abrirlo a los vecinos de la Barceloneta, cultivando, en todo caso, el oficio de los pescadores que faenan en aguas del litoral barcelonés.

Colldecarrera también ha añadido que están en negociación con los concesionarios del antiguo cine IMAX y de la sala multi-cines de Cinesa en el Maremàgnum, ambos equipamientos cerrados al público desde hace años, para mejorar y reurbanizar los –obsoletos- espacio de la plaza de la Odisea y poder ofrecer mejoras a vecinos de Barcelona y a los cientos de miles de turistas que cada año visitan esta área.

El director de la gerencia urbanística ha indicado también que se debe mejorar el recién inaugurado paseo del Rompeolas, ante el éxito que ha acumulado en sus primeras semanas desde su inauguración. Falta seguridad. Pero también faltan espacios para sentarse, papeleras… y culminar el futuro mirador de la bocana, con espacio comercial y de restauración.

A esta obra se le sumará el proyecto para reformar los antiguos tinglados del muelle de Levante, que gestionará Port Vell y que, con una inversión prevista de unos 6 millones de euros, prevé crear un espacio multidisciplicar para vecinos y compañías que deseen realizar allí sus eventos empresariales, por ejemplo. Esta zona, con la reforma de los tinglados, la nueva facultad, el Hermitage, Marina Vela, el nuevo Rompeolas, la mejora de la conectividad… será el nuevo gran polo de atracción profesional y cultural de la capital catalana. Así lo pretende Port Vell…a falta que el ayuntamiento (sea el que sea tras las elecciones municipales) también crea en la apuesta de futuro.

La profesión náutica, de enhorabuena

En el aspecto náutico profesional cabe destacar también las obras del shiplift de Marina 92 que, una vez culminado y en funcionamiento, convertirá a Barcelona en la referencia internacional número uno en la reparación (repair&refit) de yates. A esto se le debe añadir la inauguración de la nueva Marina Vela, única en Europa que ha incorporado una marina seca o la consolidación de OneOcean Port Vell como marina para los buques de mayor eslora, que tanta mano de obra cualificada y dinero aportan a la ciudad y al entorno.

En resumen, son proyectos para hacer que Barcelona y su puerto continúen su crecimiento y, para alcanzar la meta, cabe llegar a acuerdos en la esfera política que –esperamos- se produzcan en breve por el bien de la ciudad y el entorno marítimo. Además, existe una gran necesidad de que Puertos del Estado permita la contratación de más personal en la autoridad portuaria y en el Cuerpo de Guardamuelles, cuyo equipo ha quedado muy corto, máxime con las ampliaciones del puerto industrial y comercial… y con el perpetuo problema del top manta y sus mafias.

 

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