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EL MIURA DE LA ESTIBA Y LA INOPERANCIA DE UN TORERO Y SU CUADRILLA

  • Tribuna

NAUCHERglobal, Tribuna 20/03/2017

La llegada del ministro Iñigo de la Serna, creó grandes expectativas. Era joven, buena presencia, verbo fácil… y la ciudadanía intuyó, que comenzaba una regeneración de la actual nomenclatura del Partido Popular y parecía que el vacío político que había dejado en el ministerio la incombustible Ana Pastor, quedaba cubierto con amplitud, incluso en el mundo profesional, se decía haber ganado un cierto prestigio, ya que el nuevo hacedor, tenía una prestigiosa ingeniería (ante una licenciatura en Medicina de su predecesora), la cual le daba al ministerio una pátina de brillantez.

Recuerdo una cena, con lo más granado del empresariado del cemento, entre los que había algún prestigioso ingeniero de caminos, decir: “Ahora sí, este Ministerio, ¡por fin!... tiene a alguien, con conocimientos del sector”.

Hay que reconocer, que quien ha llegado a ocupar tan alto cargo, en un momento difícil, en especial el político, sea uno de los primeros miuras de una larga corrida de la cual es el primer espada; si se me permite esta expresión taurina, cuando este arte está ahora tan denostado.

El problema de la estiba comienza en noviembre del 2011 y, en diciembre del 2014, llegó el fallo del TJUE. ¿No se ha peguntado por qué, en estos años y gozando de una mayoría absoluta, su gobierno no llevó al Parlamento, dicho RDL y sin embargo, ahora, en dos meses es todo de una urgencia extrema?

Usted, que es ingeniero, aplique el método deductivo y encontrará la explicación. No obstante, el actual presidente de Puertos del Estado, José Llorca, hizo hace casi tres años un amago para colar un RDL en Bruselas, pero resultó fallido. A pesar de ello, no cejó en su empeño y con la aquiescencia de la ministra de entonces pergeñó el actual RDL sin consensuar con nadie y lo presento en Bruselas diciendo que esa era la posición de España. Ante esto, Bruselas lo acepta y, ahora, es cuando se descubre que todo era una patraña, porque una cosa es adecuar el sector de la estiba española a la normativa comunitaria, mediante un acuerdo entre las partes interesadas, como se ha hecho en otros países, y otra es llevar dicho RDL, a imagen y semejanza del único y excelso criterio del Sr. Llorca.

Hay que reconocer, que cuando uno llega nuevo a encargo público, y máxime de la importancia del suyo y con una estructura ya formada, se encuentra con un equipo de asesores que influyen notablemente en las primeras decisiones que se han de tomar. Este es su caso, pero también hay que señalar que Vd. llegó rodeado de una áurea, por parte de su gobierno, de una gran experiencia política, siete años de alcalde, etc. y ya han trascurrido más de 100 días desde que jurara el cargo, y sus decisiones han llevado a este gobierno al incremento de sus problemas, y a España a un descrédito internacional. Vd. tomó la posición más cómoda, enrocarse en una defensa numantina del RDL mencionado en base al asesoramiento del Sr. Llorca y de sus adláteres.

Por desgracia para éste país, aquí nadie asume sus responsabilidades. El responsable no es quien produce el daño, el culpable es el dañado, porque tenía que haberse protegido.

Escúchese Vd. mismo pidiendo en el Parlamento a todos los grupos Parlamentarios “sentido de Estado”, culpando a unos y a otros porque no le confirman el Decreto del Sr. Llorca. Recuerde que fue desarrollado única y exclusivamente por el actual presidente del Puertos del Estado con el aval de la entonces ministra Ana Pastor. ¿Se acordaron Vds. en consensuar con alguien?, ¿con algún partido político?, ¿algún sindicato? No, ¿verdad? Y ahora se ofende Vd. y todo el gobierno, porque no sale confirmado. ¿Por qué no lo llevaron al Congreso cuando tenían mayoría absoluta? En fin, como puede darse cuenta, su propuesta –o mejor, su exigencia-, en el Parlamento tiene poca consistencia. Me gustaría recordarle que el actual presidente de Puertos del Estado y su ideóloga, iban por todo el país y por los cenáculos vanagloriándose de la confección del RDL y del éxito de transformar los faros en hoteles. ¡Quizá tenga aquí otro pequeño miura!

Viéndole la semana pasada por la televisión en el Parlamento, me produjo una gran tristeza. Sigue errando en sus planteamientos. Sus asesores le están lastrando lentamente, pero si es verdad que todo hay que decirlo ¡cumplen la ley de paridad!

Señor ministro Iñigo de la Serna, ¡olvídese del mantra de la multa de Bruselas, y de sus asesores, aunque cumplan la ley de paridad! Negocie con las partes implicadas el RDL. Prepárese para los miuras que se le avecinan y acometa con su buen hacer, los nuevos tiempos, en su nueva etapa frente al ministerio.

 

Juan Pérez Fernández. Transitario.

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