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EL MAR DEL OPROBIO

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AGUSTIN MONTORI DÍEZ 05/04/2015

Blog: "El barómetro"

Abrimos en NAUCHERglobal un tema que si bien no es específicamente marítimo ni portuario, su parte final, dramática, se desarrolla en la mar, en el Mar Meditérraneo, mar de Ulises, Mare Nostrum, mar de Roger de Lauria, de Juan de Austria, y hoy mar de la miseria y desgracia de los “completamente mojados”, pues no solo se mojan las espaldas los inmigrantes que se adentran en el mar para alcanzar Eldorado, Europa. Muchos, muchos, se quedan en el fondo del mar.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), estimó que en 2014 cruzaron el Mar Mediterráneo, de Sur a Norte y de Oeste a Este, unas 218.000 personas, de las que aproximadamente 3.500 perecieron. Una cifra más que cuestionable ya que ACNUR nada puede decir de los que han desaparecido sin dejar rastro. ¿3.000, 5.000 más? No tenemos ni idea. Hombres, mujeres, niños… 

Esta cifra se puede multiplicar por dos este año, 2015, a la vista de las continuas informaciones sobre la tragedia de los refugiados de Oriente Próximo y el norte de África.

Gentes de las abundantes zonas de guerra en Africa, de Siria, Irak y Palestina; gentes a las que empuja el hambre del Africa subsahariana, todos amontonados en puertos del norte de Africa, en países que ahora se califican de Estados fallidos y en puertos de las costa del Mediterráneo Oriental por todos conocidos. Pagan una fortuna, los suben a bordo de viejos candrais (literalmente eso, viejas latas), con el combustible justo para dejarlos a 20 millas de la costa europea, si es que no los dejan en medio de la mar los desaprensivos que los vigilan como a rebaños, y si te he visto no me acuerdo. Ya te apañarás.

LA UE ha puesto en marcha una misión de control, TRITON, de vigilancia, pero no de rescate. Por ello no cuenta con suficiente numero de buques ni de asignación de zonas de patrullaje para poder salvar a esta gente. El trabajo de buenos samaritanos lo está realizando mayoritariamente la Marina Italiana, porque casi todo el tráfico de seres humanos tiene lugar cerca de las costas italianas (Sicilia, Lampedusa), o en la parte oriental del Mediterráneo.

La parte del Mediterráneo occidental, con mucho menos tráfico, está atendida como sabemos por las autoridades españolas, fundamentalmente Salvamento Marítimo y a veces la Guardia Civil del Mar.

Sabemos que desde Argelia no se producen salidas, o casi; sabemos que la mayoría de los refugiados salen desde Marruecos en pequeños grupos; y sabemos que cuando las relaciones entre los Gobiernos de Marruecos, España y la Unión Europea son buenas el tráfico del horror se reduce considerablemente.

Y si sabemos todo eso y conocemos los puntos de la costa desde las que salen las embarcaciones cargadas de desesperación; si el fenómeno, por llamar de algún modo a esta monumental desgracia, está aumentando al mismo ritmo que se recrudecen las guerras y aumenta el terrorismo fanático; y si los radares de superficie tienen alcance y precisión mas que suficiente para localizar a estas embarcaciones de la muerte en cuanto zarpan, ¿por qué no organiza la UE una operación similar a la célebre Atalanta, diseñada para atajar la piratería en el golfo de Aden y las costas de Somalia?

¿Por qué no se organiza una flota bien equipada que detecte, intercepte y detenga este horror? Fuerzas navales, sencillas, de pequeño porte, empleadas en misiones parapoliciales en zonas previamente asignadas, con la ayuda de los servicios de inteligencia operando sobre el terreno, y radares de cobertura...

Las organizaciones no gubernamentales y asistenciales colaborarían en las tareas de recibir y atender a las personas rescatadas.

Estamos seguros que debe haber iniciativas parecidas por parte de organismos públicos y privados, pero todavía no se muestra con fuerza suficiente la exigencia de los ciudadanos de la UE de poner fin a esta lacra. Tenemos medios sobrados para evitar que sigan aumentando los desaparecidos en la mar por tratar de llegar a una vida mas digna. Sólo nos falta un poco de voluntad.

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