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EL EJEMPLO CÍVICO DE JOAQUÍN COELLO BRUFAU

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JUAN ZAMORA 02/08/2014

Blog: "El barógrafo"

Poco antes de empezar la sexta edición del Foro Illa del Rey, dedicado este año a reflexionar sobre el futuro del puerto de Mahón, Joaquín Coello, la discreción en persona, me comentó algo así como que finalmente le habían convencido para formar parte del cartel, junto a su amigo Alberto Palatchi, el general Alejandre, un honor compartir con él lo que sea, y el presidente de Puertos del Estado, José Llorca, un autoridad pública de las que realmente cuentan y deciden.

Aún descontando el tanto que corresponde a la franca modestia de Joaquín Coello, con ese antecedente uno podía esperar que quien fuera presidente de la Autoridad Portuaria de Barcelona, enorme talento y sabiduría, tuviera una intervención vistosa y aguda que flotara con elegancia por encima de los problemas contingentes de la actualidad. A su lado, a la derecha, se sentaba José Llorca y tanta proximidad del poder invita sin ambages a hablar con prudencia y manejarse con cautela. 

Nadie hubiera podido reprocharle nada a Joaquín Coello si se hubiera descolgado con un parlamento cortés que loara el puerto de Mahón, motor económico de la isla y todo eso, y preconizara para el futuro un desarrollo sostenible, una política que aunara progreso y tradición, diálogo y consenso, libertad y transparencia, eficacia, democracia, bla, bla, bla. El público ya está acostumbrado a esas vaciedades campanudas y hubiera estado muy de acuerdo con el ponente. Y desde luego le hubieran aplaudido.  

Pero Joaquín Coello Brufau es una persona con ideas y coraje, de modo que pergeñó en la cálida noche menorquina de la Illa del Rey un magno discurso, con ideas que sabía no iban a gustar al poder sentado a su derecha. Propuestas cargadas de lógica que pintaban un panorama razonable y seguramente mejor que la situación actual. 

¿No es lógico que el puerto de Mahón tenga una Autoridad Portuaria propia, acabando con la dependencia de Palma de Mallorca? ¿Puede alguien considerar que la estrafalaria conjunción de puertos que componen la AP de Baleares tiene sentido económico? ¿No resulta razonable proponer que Menorca planifique su política portuaria contando con un enclave de dos bocas, Mahón y Ciudadela, perfectamente coordinados? ¿De verdad cree alguien defendible un marco de competencia entre los puertos de Mahón y Ciudadela?

No se quedó aquí. Joaquín Coello criticó con contundencia la pasmosa iniciativa del Ministerio de Fomento que pretende castigar a los puertos eficientes para traspasar sus beneficios a los puertos que presentan enormes pérdidas año tras año. A Mahón le tocaría pagar el 30 por ciento de sus beneficios, un impuesto colado de matute que discriminaría a las empresas y organismos de la economía menorquina. 

Mientras oía hablar a Coello, miraba a José Llorca. El presidente de Puertos del Estado tenía la vista fija en un horizonte imaginario, tal vez sumido en el dilema de obedecer a su inteligencia, en cuyo caso debería admitir la sensatez de las palabras de Coello, o dar rienda suelta a su instinto de cargo público nombrado por un determinado Gobierno de un determinado partido y saltar a la yugular del insolente.

Ya di cuenta el pasado viernes que José Llorca, un técnico portuario de primer nivel, escogió una tercera vía, manifestar sus discrepancias con el señor Coello, pero de forma tranquila y amistosa, consciente quizás de que dentro de un tiempo pudiera ser que quien se sentara en el imponente despacho de la presidencia de Puertos del Estado fuera, precisamente, Joaquín Coello Brufau.

Añado un detalle final que omití en la crónica publicada en NAUCHERglobal (ver noticia relacionada). Joaquín Coello empezó y acabó su intervención en catalán, y en catalán, idioma que habla con ese acento transparente de las personas que han viajado mucho y han vivido en otros ámbitos lingüísticos, contestó alguna de las preguntas de los asistentes. Lo mismo hizo José Llorca, nacido en Ripoll, que también exhibe un catalán limpio y sin adherencias.

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