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AL 'PRESTIGE' LO HIRIÓ MUY PROBABLEMENTE UNA 'ROGUE WAVE'

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NAUCHERglobal, Juan Zamora 18/11/2015

El pasado viernes 13, un día aciago más allá de la superstición de una parte de la cultura anglosajona, se cumplieron 13 años del inicio del siniestro del petrolero PRESTIGE, que finalmente naufragó en la mañana del día 18 de noviembre.

Durante el proceso penal, que se instruyó en el Juzgado de Corcubión y que se vió en la Audiencia Provincial de La Coruña entre finales de 2012 y mediados de 2013, el Gobierno español intentó por todos los medios probar que el buque se hallaba en mal estado, a pesar de tener en regla todos los certificados que garantizaban lo contrario, y que esa fue la causa de la vía de agua que dio origen al peor episodio de contaminación que han sufrido las costas españolas.

Por su parte, la defensa del capitán Apostolos Mangouras (un trabajo excelente e impagable de José María Ruiz Soroa), en la búsqueda objetiva y cierta de la causa del accidente, sostuvo que el PRESTIGE fue golpeado por una ola rompiente (rogue o freak wave), que originó la abertura del costado de estribor.

En defensa de sus argumentos, el Gobierno echó mano de recursos muy peregrinos, presentando documentos que interpretaba de forma sesgada cuando no falaz, y recurriendo a testimonios fútiles, como el de Efstratios Kostazos, capaz de declarar en La Coruña una cosa y otra bien distinta en el proceso que accionó el Gobierno de España en Nueva York. Un espectáculo.

Ruiz Soroa optó por una vía más seria. Aportó al proceso un informe del mayor especialista mundial en el fenómeno de las rogue waves, Al Osborne, que venía a demostrar que las condiciones concretas del temporal que azotó la zona atlántica frente a las costas de Galicia resultaban propicias para la formación de estas olas excepcionales. Aportó, además una convincente información sobre la detección de este fenómeno por boyas oceanográficas instaladas por organismos oficiales franceses y españoles.

No obstante ese aparato probatorio, los abogados del Estado y el fiscal García (recuerdos, maestro), más interesados en culpar al capitán Mangouras que en descubrir la verdad del suceso, continuaron negando la existencia de una ola rompiente como causa inicial del siniestro del PRESTIGE. Y todavía peor, uno de los abogados participante en el proceso, lenguaraz y poco letrado, llegó a exclamar en público, ante el tribunal, que eso de las rogue waves era un cuento de los marinos. Y se quedó tan ancho, el ignorante.

Las olas rompientes existen y tienen una bibliografía más que notable. En todo caso, dos noticias recientes vienen a remachar su existencia. La primera, ocurrida en aguas atlánticas frente a las costas españolas entre finales de octubre y principios de noviembre, hace referencia al naufragio de una serie de embarcaciones que participaban en una regata oceánica. Salvamento Marítimo protagonizó dos sonados salvamentos. Los tripulantes naufragados, todos ellos expertos navegantes, declararon por activa y por pasiva que la causa del accidente de sus barcos (entre ellos el Imoca 60 HUGO BOSS) se había debido al brutal impacto de una ola rompiente.

Y hace unos días conocimos el informe de una serie de investigadores de varios paises (Karsten Trulsen, José Carlos Nieto Borge, Odin Gramstad, Lotfi Aouf y Jean–Michel Lefèvre), que a base de modelos matemáticos urdidos con rigor y tomando las informaciones meteorológicas precisas del día 13 de noviembre de 2002 en la zona donde el PRESTIGE se averió, demuestran que una ola rompiente fue la causa más probable de la vía de agua que hirió al petrolero. El título del informe: Crossing sea state and rogue wave probability during the Prestige accident.

Los abogados del Estado Consuelo Castro y Javier Suárez, y el maestro armero que ejerció de fiscal en el jucio del PRESTIGE, de nombre Alvaro García, podrían tomar nota de estas pruebas. El saber no ocupa lugar y quien sabe si esta información podrá serles útil en el futuro. Del abogado que, con un par, se burló de la existencia de las olas rompientes, mejor ni mentarlo. Aunque leyera los informes y las informaciones al respecto muy probablemente no entendería nada, así que mejor olvidarlo.


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