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ADOLF ROMAGOSA: “BARCELONA DEBE IMPLICARSE CON EL MAR”

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NAUCHERglobal, Juan Zamora 14/02/2015

Adolf Romagosa es una persona de enorme humanidad, alto, robusto, sensible y con el don de una gran empatía. Ingeniero industrial por la Universidad Politécnica de Cataluña, desde 1975, Romagosa estuvo varios años trabajando en diferentes puestos de responsabilidad en Micron, SA y en la holandesa Ammeral Bettech, hasta que en 1993 entró a trabajar en la Autoridad Portuaria de Barcelona (APB).

Tras ocupar varios puestos en la dirección comercial de la APB y más tarde en la dirección general del puerto, Adolf Romagosa fue nombrado en 2005 director gerente de la Gerencia Urbanística Port 2000, creada por la APB para gestionar el ámbito del puerto-ciudad del Puerto de Barcelona.

De acuerdo con su página en red, Port 2000 es una gerencia urbanística, con personalidad jurídica propia, constituida por el Port de Barcelona en el año 1988. Bajo su tutela, sus competencias son:

- La explotación de los espacios públicos del Port Vell y Nueva Bocana, como también su mantenimiento, limpieza y conservación.

- Y la explotación y gestión del edificio de oficinas ubicado en la calle d'Escar esquina con el Paseo Joan de Borbó.

A través de la gestión del espacio público del puerto, Port 2000 presta servicio a la ciudadanía y a Barcelona, y promueve el interés y la presencia de ciudadanos y turistas en el Puerto.

Nos reunimos en la cafetería del Museo Marítimo de Barcelona, un marco espléndido para el diálogo.

¿Como ves la relación puerto-ciudad?

El ex presidente de la APB Jordi Valls se preguntaba si Barcelona era una ciudad portuaria o era una ciudad con puerto. Yo creo que Barcelona es una ciudad con puerto. La mayoría de los barceloneses ignoran lo que pasa en el puerto. Quizá ahora con los cruceros , las inversiones y el crecimiento del tráfico de buques se valora más, ya que el puerto ha funcionado muy bien en estos años de crisis. Entendida desde el punto de vista urbanístico creo que, a pesar de las opiniones en contra, Barcelona tiene un puerto ciudad envidiable ya que la parte comercial está completamente segregada de la urbana y los ciudadanos y turistas pueden disfrutar de una gran infraestructura portuaria. Desde el punto de vista urbanístico, el Ayuntamiento se debe a sus ciudadanos y el puerto tiene que obtener rentabilidad de sus terrenos; los planes especiales que promueve el puerto y sanciona el Ayuntamiento son los instrumentos que permiten que las transformaciones promovidas por el puerto tengan sensibilidad urbana. Desde la relación puerto/ayuntamiento para la utilización de los espacios públicos, estamos en un punto de máxima colaboración. Los espacios del port vell suponen un buen desahogo para el distrito

¿Qué beneficio aporta Port 2000 a la ciudad de Barcelona?

Port 2000 actúa de bisagra entre una realidad industrial y otra urbana, en su momento fue el promotor y ejecutor del plan especial del Port Vell, hoy ya no cumple funciones urbanísticas, que son lideradas directamente por la APB desde su departamento de explotación. Port 2000 gestiona los espacios públicos del Port Vell y consigue generar unos ingresos suficientes como para pagar su propia estructura y el coste de la conservación, limpieza, alumbrado, red de saneamiento etc. Cumple además la función de escuchar y estar cerca de los problemas de los colectivos del entorno, ya sean pescadores, vecinos, ciudadanos, turistas etc. En términos de beneficio podríamos decir que hacemos que el gran puerto sea asequible a la ciudad. La creación del Port Center con su centro de divulgación, hará aún más evidente este hecho.

¿Qué persiguen tus esfuerzos de coordinación de la Barcelona marítima?

En el mismo momento que apareció por mi despacho el proyecto de transformación de Marina Port Vell entendí que como puerto debíamos preocuparnos de garantizar la cohesión social para corregir el desequilibrio que esta nueva situación nos iba a provocar. Me dediqué a estudiar que eran los grandes yates, como afectaban al entorno, y de aquí pasé a analizar las instalaciones náuticas del entorno, los problemas, la gente, vi el enorme potencial de la ciudad de Barcelona en este sector y pensé que desde Port 2000 podía contribuir a conseguir que Barcelona fuera un referente en la náutica internacional, trabajando siempre desde la base.

¿Qué pasa en Port Vell con el restaurant? ¿Y con las obras?

El proyecto de Marina Port Vell ha sido muy debatido y ha generado todo tipo de reacciones tanto en un sentido como en otro, yo creo que ni es tan bueno como dicen unos ni tan malo como dicen otros. Siempre me resistí a aceptar el dicho aquel de que cualquier tiempo pasado fue mejor. Mantener las cosas como eran, sin moverse, es una posición que no comparto y que considero falta de realismo. Creo que este proyecto es muy comprometido, que puede aportar al entorno más de lo que puede perjudicar, pero que hay que velar entre todos para que esto sea así. Las oportunidades ya se están creando pero si no las entendemos y no nos preparamos para resolverlas, vendrán otros y lo harán y nosotros habremos perdido una nueva oportunidad.

¿Cómo ves el futuro de la náutica en Barcelona?

Como decía, creo que tenemos una oportunidad magnífica para posicionarnos como un referente internacional, y ese posicionamiento debería incidir en la creación de más negocios y puestos de trabajo vinculados a este sector. Pero eso no resulta fácil llevarlo a cabo, si no nos espabilamos podemos acabar como en oltras zonas de España, Mallorca por ejemplo, en las que todas las empresas de servicios son extranjeras. Hay que leer bien las necesidades del sector y actuar en consecuencia

¿Qué problemas y qué soluciones prevés para mejorar la relación de la ciudad con el mar?

Creo que en el año 1992 Barcelona se abrió al mar y lo que toca ahora es implicarse con el mar. Hay que crear cultura marítima, cultura de navegación, y hay que involucrar en ese propósito a los colegios, a los niños, sean de la condición que sean. El Instituto de Enseñanza Secundaria Itaca es un claro ejemplo: ha convertido su asignatura de educación física en un curso de navegación a vela desarrollada en el Cntre Municipal de Vela. Turismo de Barcelona ya ha dado un paso en esa dirección al crear la línea de negocio Barcelona mar, que muestra la Barcelona marítima, en la que se puede navegar y realizar numerosas actividades ligadas al mar, junto a la Barcelona de Santa Maria del Mar, el barrio gótico, las Ramblas y Gaudí. Tenemos los instrumentos (el Centre Municipal de Vela, el Consorci el Far, la Fundación Navegación Oceánica Barcelona, el Cluster Náutico, etc.), hay que entenderlos bien y ponerlos a trabajar en la dirección adecuada; no es fácil, pero hay que hacerlo.

Port 2000 se está esforzando para que los poderes públicos, Ayuntamiento y Generalitat, entiendan y fomenten la náutica...

Será mucho más fácil convencer a estas instituciones de que actúen de una forma determinada si el sector privado se organiza de forma conveniente y sacrifica una parte de sus intereses particulares en beneficio del conjunto.Pedirle soluciones a la Administración sin hacer antes los deberes no lleva a ningún sitio.

El foro Náutica en Barna, ¿qué pretende?, ¿cómo se articula?

El foro Náutica en Barna nació en el mismo momento en el que se empezó a ver el enorme potencial de la ciudad de Barcelona en el sector de la Náutica. Linkedin era un instrumento que te permitía entrar en un sector desde cero y conocer rápidamente a sus actores. Así empezó y a los dos meses ya éramos 50, ahora somos 370 miembros, unos más activos que otros, pero todos están conectados e informados, que es de lo que se trata. En un principio pensé, además, que este grupo podría servir para preparar el camino de lo que hoy es el Cluster Náutico, y he de decir que acertamos. Una vez creado el Cluster dejé este grupo en la nevera hasta que me di cuenta de que había una serie de intereses a los que el cluster todavía no podía satisfacer por razones varias; entonces volvi a revitalizar el grupo y puse en marcha la iniciativa de los desayunos de los primeros viernes de mes, unas reuniones informales, abiertas, que están resultando enormemente productivas. Aunque al principio eramos muy pocos, últimamente la asistencia se ha elevado al máximo de la capcidad de mi despacho, unas 20 personas, y en consecuencia los debates son mucho más intensos y más interesantes. Ahora estamos en la fase de concretar y materializar los frutos de esos debates. No podemos defraudar.

 

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